Teherán, Irán – Fuerzas armadas iraníes lanzaron este lunes 31 una serie de ataques directos con decenas de drones contra bases de Estados Unidos en Jordania y Emiratos Árabes Unidos. El Ministerio de Relaciones Exteriores en Teherán confirmó las operaciones militares y declaró que el país responderá de forma contundente ante cualquier nueva ofensiva contra su territorio. La diplomacia iraní advirtió además que el gobierno de Washington y los países de Medio Oriente que albergan tropas estadounidenses asumen la total responsabilidad por las consecuencias de esta escalada bélica.
La ofensiva se ejecutó de manera coordinada entre dos cuerpos de seguridad. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) dirigió sus proyectiles contra las bases King Hussein y Al Azraq, en territorio jordano. La cancillería iraní explicó que ambas instalaciones sirvieron como apoyo logístico y plataforma de despegue para una operación militar previa de Washington contra la isla de Larak, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz. Dicho bombardeo estadounidense dejó militares y civiles iraníes muertos y heridos, aunque Teherán todavía no publica una cifra oficial de víctimas.
De forma simultánea, el Ejército de Irán asumió la autoría del bombardeo con aeronaves no tripuladas contra la base aérea de Al Minhad, en Emiratos Árabes Unidos. El Departamento de Relaciones Públicas de las fuerzas armadas informó que los drones impactaron en patios y alojamientos donde permanecían soldados y helicópteros estadounidenses. Las autoridades de defensa aseguraron que esta acción responde de manera directa a las bajas sufridas tras el ataque de Washington en la costa iraní.
Durante las maniobras, sistemas de defensa antiaérea de la Guardia Revolucionaria derribaron un dron militar estadounidense MQ-9 Reaper. Según reportes de las agencias de noticias Mehr e Fars, el aparato de vigilancia y ataque a distancia espiaba movimientos en el estrecho de Ormuz cuando recibió el impacto, tras lo cual cayó a las aguas del golfo Pérsico. La información también fue confirmada por la agencia local Tasnim.
Desde Biskek, capital de Kirguistán, donde asiste a la cumbre de jefes de Estado de la Organización de Cooperación de Shanghái, el presidente iraní Masoud Pezeshkian se pronunció sobre el enfrentamiento: “Irán no está buscando la guerra, pero nunca nos quedaremos de brazos cruzados ante cualquier agresión”, afirmó. El mandatario añadió ante la agencia Fars que las fuerzas de seguridad darán una respuesta decisiva si ocurren nuevas incursiones armadas contra las fronteras o la población iraní.



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