Ayacucho, Perú – Un fuerte terremoto en Perú sacudió el centro y sur del país la tarde de este jueves 20 y obligó a cientos de habitantes a evacuar viviendas y edificios en distintas regiones. El epicentro se ubicó en el departamento de Ayacucho, en una zona de cordillera cercana a la ciudad de Coracora, donde viven cerca de 11.000 personas.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) calculó el sismo en una magnitud de 7,2 y a una profundidad de 108 kilómetros. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró una magnitud de 6,7 a 99 kilómetros de profundidad, y catalogó el movimiento como muy fuerte en las zonas próximas al foco. La profundidad del evento fue el elemento clave para evitar daños de gravedad.
El jefe del IGP, Hernando Tavera, explicó que el temblor tuvo un amplio alcance y provocó alarma en las calles, pero no causó destrucción estructural. “Por las informaciones que recogemos hasta el momento, la población salió bastante asustada a las calles, pero no pasó a mayores. Esperemos que continúe así”, afirmó. En declaraciones a la radio local RPP, Tavera dijo que la profundidad redujo el impacto directo sobre la superficie.
El movimiento sísmico se sintió en departamentos como Ica y Arequipa, y llegó hasta Lima, ubicada a unos 600 kilómetros del epicentro, donde los vecinos reportaron un temblor leve y prolongado. En las zonas altas de Ayacucho, videos difundidos en redes sociales mostraron nubes de polvo y derrumbes en las laderas de los cerros. La agencia estatal Andina reportó que estos deslizamientos de tierra no dejaron daños graves.
La Marina de Guerra del Perú descartó cualquier riesgo de tsunami en el litoral costero. A su vez, el IGP pidió a la población informarse únicamente a través de canales oficiales, evitar la difusión de rumores en internet y recordó que no existe tecnología científica capaz de predecir sismos.
El territorio peruano forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de choque de placas tectónicas con constante actividad sísmica. En 2007, un terremoto de magnitud 7,9 destruyó la provincia de Pisco, en la región Ica, y dejó casi 600 personas muertas. La semana pasada, las autoridades peruanas llevaron a cabo un simulacro nacional de emergencia tras reportes de temblores en Venezuela y Colombia, mientras que a finales de julio se registró otro sismo de magnitud 5,6 cerca de la frontera con Brasil.



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