Lima, PER – Machu Picchu enfrenta una alerta sobre la conservación de su patrimonio debido al exceso de visitantes registrado entre 2024 y 2025. La Contraloría General de Perú informó que durante ese período se registró una sobrecarga de 91.836 personas respecto de los límites establecidos para el ingreso al sitio.
El organismo fiscalizador advirtió que el aumento del flujo turístico está relacionado con un proceso de deterioro progresivo de diferentes sectores del santuario histórico y señaló que la situación podría comprometer su condición de Patrimonio de la Humanidad reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
De acuerdo con la auditoría, miles de personas ingresaron sin quedar registradas en la plataforma estatal destinada al control de visitantes. Además, en determinadas jornadas se superó el aforo establecido para la ciudadela.
La normativa peruana establece un máximo de 4.500 visitantes diarios durante la temporada baja o regular y de 5.600 durante la temporada alta. Sin embargo, la fiscalización identificó varios días con excedentes superiores a mil personas.
El 20 de octubre de 2024, el número de visitantes superó el límite en 1.138 personas. El 20 de abril de 2025 se registró un excedente de 1.040 visitantes y el 12 de octubre de ese mismo año la cifra fue de 1.031 personas por encima del aforo permitido.
Auditoría detecta desgaste en estructuras prehispánicas
La inspección realizada en los tres circuitos turísticos habilitados permitió identificar desgaste del piso original, pérdida de cobertura, erosión de los andenes prehispánicos y deterioro de las escalinatas de piedra.
Según la evaluación, las condiciones climáticas y el elevado tránsito de visitantes contribuyen al desgaste de estos elementos, que forman parte de la ciudadela construida en el siglo XV durante el gobierno del inca Pachacútec.
Machu Picchu fue declarado Santuario Histórico Nacional en 1981. Dos años después, en 1983, la Unesco lo incorporó a la lista de Patrimonio Mundial por la combinación de sus valores culturales y arqueológicos con la riqueza natural del entorno andino.
La situación también ha generado preocupación en el Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco. Durante una sesión realizada en mayo de 2025 en París, el organismo manifestó inquietud por el volumen diario de visitantes y solicitó a Perú una evaluación técnica que permita determinar si existen condiciones para aumentar el número de ingresos.
El objetivo es que cualquier modificación de la capacidad turística esté respaldada por estudios técnicos y científicos y no comprometa la integridad del sitio.
La Contraloría también señaló una presunta responsabilidad administrativa de tres servidores de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco y del Ministerio de Cultura. Según el informe, no se habría garantizado el registro previo de todos los visitantes en la plataforma virtual utilizada para la venta de boletos.
El organismo fiscalizador cuestionó además un documento interno que establece que el ingreso de los guías de turismo no afecta el aforo permitido. La Contraloría sostuvo que esa disposición “carece de respaldo técnico o legal”.
Machu Picchu recibe más de 1,5 millones de visitantes cada año y constituye el principal destino turístico de Perú. La presión generada por el flujo de turistas plantea a las autoridades el desafío de mantener la actividad turística sin comprometer la conservación de uno de los principales sitios arqueológicos y naturales del país.



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