Washington, EUA – El Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó a Palantir Technologies y Anduril Industries entre las empresas y organizaciones que participarán en el Programa de Excelencia Tecnológica para la Libertad (FTEP, por sus siglas en inglés). La iniciativa contempla la participación temporal de trabajadores de las empresas en actividades del organismo estadounidense relacionadas con la libertad digital y la libertad de expresión.
De acuerdo con el comunicado difundido por el Departamento de Estado, las funciones de los participantes abarcarán áreas como ciberseguridad, tecnologías emergentes, privacidad de datos, protección infantil en internet, inteligencia artificial y política y gobernanza tecnológica.
La incorporación de ambas empresas se produce en medio del creciente escrutinio sobre sus actividades y tecnologías. Palantir desarrolla programas utilizados por fuerzas armadas, servicios de inteligencia y organismos de seguridad, incluidos sistemas destinados al análisis y procesamiento de grandes volúmenes de datos.
La empresa también es objeto de críticas y cuestionamientos relacionados con el uso de sus tecnologías en operaciones militares y de seguridad. Palantir ha sido señalada por organizaciones y especialistas por su presunta participación en prácticas que podrían contribuir a violaciones de derechos humanos, incluida su actuación relacionada con la guerra de Israel contra los palestinos en la Franja de Gaza.
Por su parte, Anduril Industries opera principalmente en el sector de defensa y es conocida por desarrollar sistemas de armamento y tecnologías autónomas. Entre sus principales productos se encuentra el software Lattice, que utiliza inteligencia artificial para integrar y operar drones, cámaras de vigilancia y embarcaciones submarinas con un elevado grado de autonomía.
La participación de las empresas en el programa generó cuestionamientos entre especialistas.
“No está claro por qué estos primeros socios del sector privado tendrían conocimientos especializados en materia de libertad de expresión”, afirmó Chris Painter, exfuncionario de ciberseguridad del FBI, del Departamento de Estado y de la Casa Blanca.
Steve Feldstein, investigador sénior de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, también cuestionó la decisión de la administración del presidente Donald Trump de incorporar a trabajadores de empresas que están bajo escrutinio por sus prácticas relacionadas con la vigilancia.
Fundación vinculada al anticomunismo también participa en el programa
Además de Palantir y Anduril, la lista divulgada por el Departamento de Estado incluye a la Fundación Memorial de las Víctimas del Comunismo, una organización creada por el Congreso de Estados Unidos con el objetivo de documentar crímenes atribuidos a antiguos regímenes comunistas y combatir lo que define como gobiernos totalitarios.
En julio, la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado otorgó a la fundación una subvención de 40 millones de dólares.
En un comunicado enviado a Foreign Policy, la organización afirmó estar
“encantada de participar en este programa junto con los gigantes de la industria tecnológica Palantir Technologies y Anduril Industries, así como con el Bitcoin Policy Institute, para desarrollar nuevas herramientas y políticas que promuevan la libertad de expresión en internet, fortalezcan la privacidad y combatan la vigilancia digital”.
Otro de los participantes del programa es el Bitcoin Policy Institute, un centro de estudios con sede en Washington, D.C., dedicado a investigar las implicaciones sociales, económicas y políticas del Bitcoin y de las redes monetarias emergentes.
El instituto mantiene vínculos con la administración Trump a través de Sam Lyman, su director de investigación, quien anteriormente se desempeñó como asesor principal del secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Según el Bitcoin Policy Institute, China estaría llevando a cabo una
“campaña de influencia extranjera contra la IA estadounidense”, que incluiría iniciativas destinadas a desalentar la construcción de centros de datos en Estados Unidos.
La supuesta campaña es atribuida a Neville Roy Singham, un activista radicado en Shanghái señalado como financiador de grupos pacifistas y medios de comunicación alternativos, entre ellos People’s Forum, ANSWER Coalition, BreakThrough News y Justice and Education Fund.
El programa reabre el debate sobre la política de libertad en internet
Especialistas relacionan la iniciativa del Departamento de Estado con la agenda de “Libertad en Internet” promovida durante la gestión de la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton.
La política contemplaba el desarrollo de tecnologías y la capacitación de activistas en diferentes países. Según análisis de especialistas, estas iniciativas también fueron vinculadas con estrategias de presión y desestabilización contra gobiernos considerados adversarios de Estados Unidos, entre ellos Irán y Siria.
La inclusión de empresas de tecnología de vigilancia y defensa en el actual programa vuelve a poner en el centro del debate la relación entre inteligencia artificial, seguridad, vigilancia digital, libertad de expresión y política exterior de Estados Unidos.



Deja un comentario