Katmandú, Nepal – El colapso de un glaciar provocó una violenta riada repentina y una avalancha que dejó al menos 160 muertos y cientos de desaparecidos este miércoles en la zona fronteriza entre Nepal y la región del Tíbet, en China. Los primeros análisis de imágenes satelitales revelan que el extremo inferior de la masa de hielo se desprendió a unos 5.200 metros de altitud y cayó al vacío 1.200 metros hasta el fondo del valle, arrastrando toneladas de rocas, sedimentos y agua contra poblaciones e infraestructura local.
Las causas de la fractura siguen bajo investigación de las autoridades. Registros satelitales de la empresa Planet Labs muestran que laderas enteras, antes cubiertas de vegetación nativa, quedaron totalmente sepultadas bajo una gruesa capa de lodo y escombros.
“Está confirmado que una parte sustancial de la punta del glaciar colapsó, lo que desencadenó el evento, arrastrando muy probablemente una cantidad considerable de rocas y sedimentos”, dijo Vikram Gupta, geólogo de ingeniería y docente de la Universidad de Sikkim, en India.
Por su parte, Dan Shugar, científico de la Tierra y profesor asociado de la Universidad de Calgary, explicó que las imágenes indican un derretimiento acelerado de nieve durante las 24 horas previas al desastre. “Varios de los glaciares del valle estaban cubiertos de nieve ayer y hoy muestran el hielo al descubierto. En otras palabras, y aunque todavía no he visto datos de estaciones meteorológicas, es muy probable que haya hecho calor”, afirmó. Shugar advirtió además que los frentes de obra en el terreno montañoso pudieron alterar la dinámica del suelo. “Si el cambio climático tuvo un papel en esto, es algo que sin duda investigaremos pronto”, agregó.
Comunidades arrasadas y alerta en centrales hidroeléctricas
El distrito montañoso de Rasuwa, donde habitan unas 50.000 personas y operan varias centrales hidroeléctricas activas y en construcción, fue la zona más golpeada por la masa de escombros. La Agencia Nacional para la Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres de Nepal confirmó que el alud impactó el cauce del río Lhende tras un deslizamiento a 20 kilómetros al noreste de un puesto de control fronterizo con China.
“Las crecidas repentinas fueron causadas por una avalancha de hielo y rocas del lado nepalí”, confirmó Prakash Pokharel, geólogo del organismo gubernamental.
La fuerza del torrente generó una ola destructiva de lodo y piedras a lo largo de las cuencas de los ríos Bhote Koshi y Trishuli. Datos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas señalan que, en la localidad de Galchhi, río abajo, el nivel del agua creció nueve metros en apenas 30 minutos, arrasando márgenes y poniendo en riesgo directo a las poblaciones ribereñas.
Deshielo acelerado y vulnerabilidad en la cordillera
La catástrofe evidencia la pérdida sostenida de cobertura de hielo en la cordillera del Himalaya. Cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentadas en 2023 muestran que Nepal perdió cerca de un tercio de sus glaciares en los últimos 30 años por el calentamiento global.
Ubicados entre India y China —dos de los países con mayores emisiones de carbono del mundo—, los glaciares nepalíes se derritieron un 65% más rápido durante la última década respecto al decenio anterior. Especialistas advierten que inundaciones súbitas, sequías extremas, deslizamientos de tierra y avalanchas son fenómenos cada vez más frecuentes y severos en la región del Hindu Kush-Himalaya, amenazando la vida de las comunidades que habitan en zonas de riesgo.



Deja un comentario