Buenos Aires, Argentina – Una red de propaganda digital, desinformación electoral y lobby para Jair Bolsonaro, Javier Milei y Nayib Bukele operó de manera articulada entre Sudamérica y círculos de poder en Washington. La trama, revelada por una investigación del diario argentino Página/12, expone el trabajo conjunto entre el consultor político argentino Fernando Cerimedo —actualmente detenido en Bolivia— y su socio radicado en Estados Unidos, Damián Merlo Debernardi.
Ambos asesores conectaron estrategias digitales con gestiones directas ante oficinas del gobierno estadounidense. Cerimedo cobró notoriedad regional en 2022 cuando encabezó una transmisión en redes sociales donde difundió datos falsos contra el sistema de votación de Brasil para intentar anular la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva. Mientras Cerimedo lideraba las campañas digitales, Merlo gestionaba los vínculos políticos en territorio norteamericano.
Merlo, ciudadano con doble nacionalidad argentina y estadounidense, dirige la firma Latin America Advisory Group (LAAG) y cuenta con registro formal en el Departamento de Justicia bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), normativa que regula el cabildeo de intereses foráneos en Estados Unidos. En 2023, la agencia NUMEN, vinculada a Cerimedo, contrató a Merlo para realizar gestiones de relaciones públicas ante el Congreso estadounidense, medios de prensa y centros de análisis político durante la campaña presidencial de Javier Milei.
El entramado también facilitó el acercamiento de la familia Bolsonaro al gobierno de El Salvador. Según reveló la revista The New Yorker, la visita del senador brasileño Flávio Bolsonaro a la megacárcel CECOT respondió a un plan para difundir el modelo de seguridad salvadoreño entre fuerzas políticas de derecha en América Latina. Las investigaciones sitúan a Merlo como el gestor central de la proyección internacional de Bukele y de sus contactos con sectores conservadores de Estados Unidos.
Prisión preventiva y acusaciones en Bolivia
La justicia de Bolivia detuvo preventivamente a Fernando Cerimedo. A pedido del Ministerio Público, el juez Wilson Espada ordenó 180 días de reclusión en el penal de máxima seguridad de Palmasola. El consultor enfrenta cargos por tentativa de feminicidio contra su expareja, la abogada Nadia Beller, además de acusaciones por hechos de corrupción.
El expediente judicial sostiene que el ataque contra Beller ocurrió luego de que ella anunciara que denunciaría maniobras ilícitas que involucraban a Cerimedo, al presidente Rodrigo Paz y a la esposa de este, María Elena Urquidi, señalada en las pesquisas como intermediaria de movimientos financieros.
Los fiscales bolivianos incorporaron mensajes de texto atribuidos al consultor que dan cuenta de la planificación del hecho: “Nadia nos entregó. O la eliminamos o estamos perdidos. ¿Conocés a alguien que pueda hacer ese trabajo?”. En otras comunicaciones se registraron amenazas directas a la abogada: “Nos vas a joder, no hagas eso, esperá unos días”.
Durante los allanamientos que terminaron con la detención de Cerimedo, la policía boliviana descubrió una granja de cuentas automatizadas diseñada para alterar algoritmos y generar tendencias artificiales en redes sociales. Peritos informáticos y fiscales investigan el alcance de esta infraestructura y su impacto en procesos electorares de la región.



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