Ciudad de Panamá, PAN – La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) informó que reducirá el número de buques autorizados a transitar diariamente por esta importante vía marítima debido a la sequía asociada al fenómeno de El Niño.
A partir del 15 de septiembre, podrán transitar hasta 32 buques por día, frente a los 36 autorizados actualmente. Las nuevas medidas comenzarán a implementarse de manera gradual desde el 3 de septiembre.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un calentamiento periódico de la superficie del océano y puede alterar los patrones meteorológicos en distintas regiones del mundo. Las previsiones apuntan a que este año podría alcanzar una intensidad significativa, en un contexto marcado además por los efectos del cambio climático.
Medidas para preservar el agua
La Autoridad del Canal de Panamá señaló que las restricciones buscan preservar la confiabilidad del servicio y garantizar la disponibilidad de recursos hídricos destinados al consumo humano.
La entidad explicó que, pese a la llegada de la temporada de lluvias a Centroamérica y a las medidas de ahorro de agua implementadas previamente, es necesario adoptar nuevas acciones
“para respaldar la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones de tránsito”.
El Canal de Panamá permite reducir considerablemente el tiempo y la distancia que deben recorrer los buques entre los océanos Atlántico y Pacífico.
La vía navegable artificial es utilizada por unos 14.000 buques al año y opera las 24 horas del día durante todo el año. Además de su importancia para el comercio internacional, representa una fuente fundamental de ingresos para Panamá, con una generación aproximada de US$3.000 millones anuales. En 2023, la autoridad panameña ya había reducido el número de buques autorizados a utilizar el canal durante otro episodio de El Niño. En ese período, Panamá registró el octubre más seco desde el inicio de las mediciones, en 1950.
Desde entonces, la ACP ha implementado diferentes medidas destinadas a reducir el consumo de agua. Las previsiones sobre El Niño también advierten sobre posibles impactos en los sistemas climáticos, el suministro de alimentos y la actividad económica.
Mayor demanda por las rutas marítimas
La reducción del tránsito se produce además en un momento de mayor presión sobre el Canal de Panamá debido a los cambios registrados en otras rutas estratégicas del comercio internacional.
El número de tránsitos por el canal aumentó un 8% interanual y alcanzó un promedio diario de 38 buques a finales de mayo, cerca de la capacidad máxima de la vía, según datos del Consejo Marítimo Internacional y del Báltico (Bimco).
Durante las cinco semanas posteriores al inicio de la guerra con Irán, el incremento llegó al 16% respecto del mismo período del año anterior. Uno de los factores que contribuyeron al aumento de la demanda fue la situación en el Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.
Las dificultades para atravesar esa ruta llevaron a compradores asiáticos a incrementar sus adquisiciones de petróleo crudo y combustibles refinados procedentes de proveedores de la costa estadounidense del Golfo de México. Parte de estos cargamentos utiliza el Canal de Panamá para trasladarse entre los océanos Atlántico y Pacífico, lo que incrementó la demanda de espacios de tránsito.
El aumento del flujo de embarcaciones también generó mayores tiempos de espera y una competencia creciente entre las compañías navieras para conseguir reservas. Algunos operadores llegaron a pagar millones de dólares en subastas para obtener prioridad de paso.
Disputa por la influencia sobre el canal
El Canal de Panamá concentra aproximadamente el 5% del comercio marítimo mundial y tiene una importancia estratégica para Estados Unidos. Cerca del 40% del tráfico de contenedores de ese país pasa por esta vía.
La presión sobre el canal coincide además con la creciente disputa entre Estados Unidos y China por la influencia estratégica en torno a esta infraestructura. Washington ha expresado preocupación por la presencia de empresas vinculadas a China en puertos e infraestructuras logísticas de Panamá, aunque estas compañías no administran directamente el canal.
Durante décadas, la empresa con sede en Hong Kong CK Hutchison, a través de Panama Ports Company, operó los puertos de Balboa y Cristóbal, ubicados en los accesos del Pacífico y el Atlántico. La tensión aumentó este año después de que la Corte Suprema de Panamá declarara inconstitucional el marco legal que sustentaba esa concesión.
Estados Unidos también planteó ante Naciones Unidas su preocupación por una eventual ampliación de la influencia china sobre el canal y sus posibles efectos sobre el comercio y la seguridad internacional. China rechazó esas acusaciones y sostuvo que respeta la soberanía panameña y la neutralidad de la vía.
El Gobierno de Panamá, por su parte, reiteró que el país mantiene plena soberanía sobre el Canal de Panamá, administrado por la Autoridad del Canal de Panamá y sujeto a tratados internacionales que garantizan su neutralidad y el acceso de la navegación internacional.



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