ATLANTA, EE.UU. — Los Estados Unidos enfrentan el mayor brote de sarampión registrado en los últimos 35 años, en medio de una creciente controversia por la influencia del movimiento contra las vacunas en las altas esferas del gobierno nacional. Según datos oficiales confirmados este viernes por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el país ya contabiliza 2.318 casos confirmados en lo que va del año, lo que consolida un escenario de epidemia y múltiples focos críticos en todo el territorio estadounidense. La cifra supera los 2.289 contagios reportados a lo largo de todo 2025 y refleja una aceleración sin precedentes desde 1991 en los casos de sarampión en Estados Unidos.
De los contagios reportados oficialmente, un total de 2.302 casos corresponden a 45 jurisdicciones del país, mientras que 16 corresponden a personas procedentes del extranjero detectadas en suelo estadounidense. El informe técnico del CDC detalla que en lo que va de 2026 se han registrado 35 brotes activos, frente a los 48 contabilizados el año pasado. Especialistas médicos advierten sobre el impacto directo de esta enfermedad infecciosa, la cual provoca fiebre alta y erupciones en la piel, pero que resulta plenamente prevenible mediante el esquema de dos dosis de la vacuna triple viral (MMR).
El drástico aumento de los contagios coincide con el mandato del secretario de Salud nombrado por el presidente Donald Trump, Robert F. Kennedy Jr., quien ha sostenido públicamente en reiteradas ocasiones la idea de que las vacunas infantiles están vinculadas al autismo, una hipótesis desmentida por el consenso científico internacional. “Alcanzar este hito es particularmente impresionante porque todavía estamos en julio y se siguen registrando casos en todo el país, con brotes activos en Virginia y Pensilvania”, advirtió William Moss, profesor de Epidemiología en la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg, al analizar la velocidad del contagio.
Casos de sarampión en Estados Unidos aumentan
La respuesta del gobierno federal ante la propagación de la enfermedad ha generado duras críticas por parte de los gremios e instituciones de la salud pública. Andrew Racine, presidente de la Academia Americana de Pediatría, cuestionó la postura oficial respecto a las políticas sanitarias preventivas. “Desde el inicio del año pasado, las autoridades federales han minimizado el sarampión, considerándolo benigno e inevitable, al tiempo que divulgan información engañosa sobre la vacuna triple viral. A mediados de 2026, los Estados Unidos están pasando por el peor año en relación con el sarampión desde 1991. Estamos presenciando una crisis evitable que afecta desproporcionalmente a la infancia”, denunció el titular de la entidad médica, fustigando la oposición oficial a los mandatos estatales de vacunación.
Por su parte, el epidemiólogo William Moss señaló que las cifras actuales responden directamente a la inercia de los focos iniciales. “Este número es consecuencia directa de los brotes ocurridos a comienzos de año, especialmente en Carolina del Sur y Utah”, puntualizó el especialista. El episodio registrado en Carolina del Sur, iniciado en octubre de 2025, llegó a afectar a casi 1.000 personas en un lapso de seis meses, transformándose en el mayor brote concentrado en un solo punto del país desde el año 2000, momento en que la enfermedad había sido declarada oficialmente erradicada gracias a las coberturas masivas de la dosis triple viral contra la rubéola, las paperas y el sarampión.
El estatus oficial de erradicación que ostentaba el país se encuentra actualmente bajo evaluación por organismos internacionales. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) postergó la decisión formal sobre la pérdida de esta condición técnica hasta el mes de noviembre. La perspectiva médica global vincula el fenómeno con corrientes desinformativas históricas. Anne Sénéquier, médica y codirectora del Observatorio de Salud Global del Instituto Francés de Relaciones Internacionales y Estratégicas (Iris), recordó que las dudas sobre esta inmunización se intensificaron a raíz de un artículo publicado en la revista The Lancet en el año 2000.
Aquel trabajo científico asociaba la vacuna triple viral con el autismo, y su divulgación masiva se potenció con la expansión de internet. A pesar de que la publicación fue retirada formalmente al comprobarse la existencia de fraudes científicos y fallas metodológicas graves, la desinformación continuó difundiéndose a través de redes locales y globales. Entre los impulsores históricos de estos argumentos figura el actual secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien fundó en 2011 la organización Children’s Health Defense, señalada por reportes de análisis digital como la responsable de haber producido el 54% del contenido contrario a la vacunación difundido en la red social Facebook hacia el año 2020.





















