Brasília, DF – Casi la mitad de los periodistas brasileños enfrenta problemas habituales para dormir y el 50% padece depresión, como consecuencia directa de la sobrecarga de trabajo, la falta de respaldo dentro de las salas de redacción y los ataques cotidianos dentro y fuera del oficio. Las cifras surgen del estudio «Condiciones de trabajo y salud mental de periodistas en Brasil», expuesto este lunes 14 durante una sesión del Consejo de Comunicación Social (CCS) del Congreso Nacional.
La investigación fue realizada por la Fundación Centro Nacional de Seguridad, Higiene y Medicina del Trabajo (Fundacentro), entidad vinculada al Ministerio de Trabajo y Empleo, con el respaldo de la Federación Nacional de Periodistas (Fenaj). El equipo consultó a 257 trabajadores de prensa a través de un formulario digital para medir el deterioro que generan las jornadas y las exigencias de producción en la salud mental de periodistas, editores y reporteros de todo el país.
El reporte detalla que el 48% de los consultados sufre insomnio frecuente. El registro supera ampliamente los parámetros de la población general relevados entre 2006 y 2024 por el sistema Vigitel del Ministerio de Salud, donde las capitales con peores números rondan entre el 28,7% (Natal) y el 38% (Maceió). Asimismo, el 36% presenta cuadros habituales de ansiedad y la mitad convive con la depresión: un 9% registra niveles graves y un 16% alcanza índices extremadamente graves.
El agotamiento constante también repercute en el consumo de alcohol. El informe señala que el 21,5% bebe bajo patrones peligrosos: un 18,7% en consumo de riesgo, un 1,6% de forma nociva y un 1,2% en condiciones que sugieren una probable adicción.
Las investigadoras Bruna Balarotti y Elaine Cristina Marqueze explicaron que el estrés permanente y el ritmo acelerado del oficio operan como factores de riesgo psicosocial de forma ininterrumpida. A estas presiones se suma la violencia laboral directa: entre el 26% y el 37% de los profesionales declaró haber sufrido acoso laboral, mientras que un 30% denunció hostigamiento e intimidación en entornos digitales (ciberacoso).
«La prevalencia del acoso moral en el trabajo, que oscila entre el 26% y el 37%, y del ciberacoso (30%), constituye uno de los hallazgos más críticos de este estudio», señalaron las autoras en el informe. Ambas advirtieron que «estos porcentajes elevados indican que una parte importante de los periodistas brasileños se encuentra expuesta a formas de violencia psicosocial, tanto en el espacio físico como en las plataformas digitales».
El relevamiento reveló además que el 61% de los trabajadores cuenta con poco o nulo respaldo colectivo en sus lugares de trabajo, un aspecto medido a partir del trato cotidiano y el auxilio recibido de colegas y jefaturas inmediatas. La falta de contención, combinada con el escaso margen de decisión sobre las tareas de cada día, dejó los niveles de satisfacción laboral por debajo del promedio.
Tanto las investigadoras como los directivos de la Fenaj advirtieron que el deterioro sanitario del gremio golpea la libertad con la que se ejerce el oficio y daña la vida democrática.
«Los datos muestran una realidad preocupante, marcada por altos índices de estrés, ansiedad, depresión, insomnio, acoso laboral y violencia digital. Revelan también un entorno de trabajo definido por exigencias desmedidas, poco control sobre las labores diarias y un respaldo social insuficiente», sostuvo la presidenta de la Fenaj, Samira de Castro Cunha. La dirigente remarcó que «estos factores no solo golpean la salud de los trabajadores, sino que deterioran la calidad de las noticias y, por lo tanto, el propio derecho de la ciudadanía a recibir información».
El estudio concluye que las empresas de medios, los sindicatos y los organismos públicos deben actuar sin demora para frenar los abusos de las jefaturas, revisar las metas de producción y asegurar espacios de trabajo protegidos y dignos.



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