Santiago de Chile, CHL – Una exposición inédita en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en Santiago, presenta documentos, fotografías, objetos y testimonios que permiten reconstruir la historia de Colonia Dignidad, el enclave alemán donde se cometieron crímenes contra la humanidad, abusos sexuales, trabajo forzado, torturas y desapariciones durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Titulada Colonia Dignidad: a plena luz, todavía, la muestra también aborda los silencios y las complicidades que permitieron la continuidad de las violaciones a los derechos humanos. Permanecerá abierta al público hasta abril de 2027.
La iniciativa es resultado de un proyecto conjunto entre la Universidad Libre de Berlín (FUB) y el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (MMDH), con financiamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania.
La investigación comenzó en 2024, bajo la dirección del historiador Stefan Rinke, de la universidad alemana. La exposición fue organizada por la investigadora Evelyn Hevia, responsable del proyecto, junto con la curadora Paula Solimano.
Durante la inauguración, la embajadora de Alemania en Chile, Susanne Fries-Gaier, se refirió al prolongado silencio en torno a los crímenes cometidos en la antigua colonia. “Respecto de Colonia Dignidad, muchos, durante mucho tiempo, cerraron los ojos.
Esta exposición nos invita a ver y, sobre todo, a escuchar lo que las y los testigos relatan. Juntos, como alemanes y chilenos. Prestemos atención y aprendamos de la historia”, afirmó.
La muestra presenta por primera vez, desde una perspectiva museográfica, distintas dimensiones de una historia que atraviesa las relaciones entre Chile y Alemania. Para Evelyn Hevia, se trata de un caso transnacional cuya investigación todavía está lejos de concluir.
“Es la primera exposición sobre Colonia Dignidad y toda su complejidad. Un tema que sigue abierto y que todavía se está resolviendo en términos de verdad, justicia y reparación”, señaló.
La directora del MMDH, María Fernanda García, también vinculó la exposición con la responsabilidad del Estado chileno frente a las violaciones de derechos humanos. Según explicó, el museo forma parte de la reparación simbólica del Estado hacia las víctimas, cuyas historias abarcan distintos períodos, grupos y formas de violencia, antes, durante y después de la dictadura.
Décadas de violencia, explotación y colaboración con la dictadura
La historia de Colonia Dignidad tiene sus antecedentes en Alemania y comenzó en el sur de Chile en 1961, con la llegada del predicador Paul Schäfer y sus seguidores. El lugar, conocido actualmente como Villa Baviera, funciona como un centro turístico que cuenta con hotel y restaurante.
Durante décadas, el enclave funcionó bajo un régimen sectario y represivo dirigido por Schäfer. Sus habitantes eran sometidos a trabajos forzados, sin remuneración y sin libertad para abandonar el lugar. También sufrían castigos físicos, eran sometidos a medicación forzada y vivían bajo un estricto sistema de control.
El régimen incluyó abusos sexuales sistemáticos que afectaron también a numerosos niños chilenos. Algunos de ellos fueron adoptados ilegalmente.
La violencia no se limitó a los habitantes de la comunidad alemana. Familias campesinas de la zona fueron desplazadas de sus tierras y, durante la dictadura de Augusto Pinochet, Colonia Dignidad colaboró con los organismos represivos del régimen. Dentro del recinto funcionó un centro de detención y tortura. Se estima que alrededor de cien opositores a la dictadura habrían sido ejecutados y desaparecidos en el lugar.
A pesar de las investigaciones, los procesos judiciales y las condenas que se han producido, numerosos casos siguen sin resolverse. La exposición busca recuperar las historias que permanecieron ocultas y mostrar cómo los crímenes ocurrieron mientras distintos sectores de la sociedad tenían conocimiento de lo que sucedía.
Hevia sostiene que los documentos reunidos demuestran que las violaciones no ocurrieron completamente a escondidas.
“Un elemento central es que todo esto ocurrió ante la vista de todo el mundo. Había conocimiento público y los crímenes eran conocidos desde su origen, como muestra la documentación”, explicó.
Para García, la intención es volver a abrir conversaciones que siguen siendo difíciles tanto en Chile como en Alemania. Hay familias que todavía buscan información sobre sus desaparecidos y víctimas que esperan reconocimiento, reparación y justicia.
La directora también espera que la exposición genere preguntas y estimule nuevas investigaciones, en lugar de presentar una versión definitiva de una historia que todavía está en disputa.
Archivos y testimonios recuperan las historias de las víctimas
La exposición reúne archivos audiovisuales, documentos, fotografías, objetos y materiales producidos por la propia Colonia Dignidad, además de fuentes de prensa. El conjunto permite conocer tanto el funcionamiento de la estructura represiva como las distintas iniciativas de investigación y búsqueda de esclarecimiento.
Uno de los principales recursos es una estación digital interactiva que presenta diferentes espacios históricos de la antigua colonia y reúne contenidos temáticos y testimonios. Parte del material proviene del Archivo de Historia Oral de Colonia Dignidad (CDOH), de la Universidad Libre de Berlín, que reúne 64 entrevistas a testigos y víctimas.
La estación quedará instalada de manera permanente en una futura área del Museo de la Memoria dedicada a la justicia transicional. La iniciativa también responde al interés nacional e internacional por la historia del enclave y permite que los visitantes conozcan relatos que no siempre han recibido atención pública.
Entre los testimonios presentados está el de Dennys Alvear, quien llegó a la colonia a los 11 años como paciente del hospital. Para él, volver a ver las fotografías y los relatos fue una experiencia dolorosa, especialmente al recordar que los habitantes estaban convencidos de vivir en un lugar ideal.
“Fue un golpe muy duro, viendo muchas fotos y relatos, como miembro vivo de Villa Baviera/Colonia Dignidad, pensar que en aquellos tiempos todos estábamos convencidos de que este era el paraíso. Esto puede servir para las futuras generaciones, para que nuestros hijos no tengan que sufrir esto”, comentó.
El excolono Harald Lindemann también considera importante la manera en que la exposición aborda la complejidad del caso. Se refirió especialmente a una dimensión poco conocida: la experiencia de los niños que llegaron desde Alemania y fueron sometidos a largas jornadas de trabajo, castigos y privaciones de necesidades básicas, como la alimentación y el sueño.
“Para mí es muy impresionante y fiel a la verdad”, afirmó. Según Lindemann, las historias de quienes llegaron al enclave durante su infancia deben formar parte de la memoria pública sobre Colonia Dignidad.
Familiares de desaparecidos reclaman la preservación de la memoria
La exposición también busca dar espacio a las familias de las personas desaparecidas durante la dictadura. Para Evelyn Hevia, existía una deuda pendiente en la construcción de una narrativa que, a lo largo de los años, estuvo marcada por diferentes usos y distorsiones. La muestra busca ofrecer un espacio de dignidad a las víctimas y reconocer el sufrimiento de sus familiares.
Margarita Maino, hermana de Juan Maino, considera que la iniciativa es importante para mantener viva la memoria de su hermano. Juan fue detenido por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y desapareció en Colonia Dignidad en 1976.
“Hay avances en el reconocimiento y esto puede ayudar en ese sentido. Esto es un hito”, afirmó.
Sin embargo, la investigadora Evelyn Hevia advierte que la exposición no reemplaza la necesidad de crear un sitio de memoria en el mismo lugar donde ocurrieron los crímenes. A su juicio, la dimensión de esta historia exige un trabajo permanente en el antiguo recinto, con la participación de las víctimas y de especialistas.
La creación de ese espacio es una de las tareas de la Comisión Mixta establecida por los gobiernos de Chile y Alemania en 2017. El proyecto enfrenta actualmente controversias luego de la decisión del gobierno del presidente José Antonio Kast de cancelar la expropiación de una parte de la antigua Colonia Dignidad, medida vinculada con la creación del futuro sitio de memoria.
La embajadora alemana Susanne Fries-Gaier afirmó que la construcción de ese espacio sigue siendo un objetivo de ambos gobiernos. “Esta exposición no reemplaza el propósito de construir un sitio de memoria en el terreno de la antigua Colonia Dignidad, un centro de documentación y un espacio de memoria contra el olvido. El Gobierno Federal alemán, junto con el gobierno chileno, se mantienen firmes en esa meta”, declaró.
La diplomática reconoció que el proceso es complejo y que existen preguntas difíciles que deben responderse junto con especialistas y, sobre todo, con las víctimas.
Además de la exposición y de la estación digital, el proyecto contempla una agenda cultural en colaboración con el Instituto Goethe. La programación incluye un ciclo de películas sobre Colonia Dignidad, conversaciones sobre literatura y teatro y encuentros con estudiantes.
Los materiales producidos durante la investigación también estarán disponibles para su reproducción y consulta, ampliando las posibilidades de investigación y difusión de esta historia.
La muestra permanecerá abierta hasta abril de 2027. Para las víctimas y sus familiares, representa una nueva oportunidad de reconocimiento público. Sin embargo, la búsqueda de verdad, justicia y reparación, así como la creación de un sitio de memoria en el antiguo enclave, siguen siendo tareas pendientes.



Deja un comentario