Buenos Aires, Argentina – La abogada boliviana Nadia Beller declaró ante la Justicia argentina que el consultor político Fernando Cerimedo señaló a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, como la destinataria de una red de sobornos y sobreprecios en la compra de medicamentos de alto costo para personas con discapacidad dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Beller prestó declaración por videoconferencia durante unos 45 minutos ante el fiscal federal Franco Picardi desde Bolivia, país donde reside y se recupera de un ataque a tiros que atribuye a su expareja.
“Cerimedo me dijo que toda la corrupción era canalizada por la hermana del presidente Javier Milei”, declaró Beller durante la audiencia. La abogada aclaró que conoció estas maniobras a través de las conversaciones que mantenía con el propio consultor, de forma referencial, sin haber presenciado entregas de dinero en mano ni disponer de precisiones sobre movimientos bancarios directos.
El escándalo en la ANDIS estalló tras la filtración de audios grabados al exdirector de la entidad, Diego Spagnuolo. Esas grabaciones exponen un circuito de cobro de retornos indebidos en las compras de fármacos de alto costo. En las charlas, Spagnuolo menciona el desvío del 3% de la facturación de dichos contratos hacia Karina Milei, además de otra parte dirigida a Eduardo “Lule” Menem, asesor directo de la funcionaria.
De acuerdo con el testimonio de Beller, difundido por el diario Página/12, Cerimedo calificaba estas operaciones en la agencia como escandalosas y sostenía que el entorno del mandatario operaba corrompido. La abogada relató que la exesposa del consultor, Natalia Basil, ocupaba una jefatura en el organismo y remitió correos electrónicos internos denunciando las irregularidades antes de dejar el cargo. Según la testigo, Basil y Cerimedo filtraron los audios de Spagnuolo, hecho que provocó el quiebre político entre el asesor y el jefe de Estado.
Beller mencionó además los nexos de Cerimedo con el empresario Vicente Quintanal, señalado como intermediario con el gobierno y socio del consultor y de Basil en empresas privadas. Esas conversaciones constaban en un teléfono secuestrado por las autoridades, cuyo código de desbloqueo Cerimedo se negó a entregar.
El teléfono de Beller también permanece incautado para peritajes en Bolivia. Una copia de los registros será remitida a los fiscales argentinos para contrastar los audios que la testigo afirma haber grabado con Cerimedo.
En territorio boliviano, Cerimedo afronta cargos por intento de feminicidio, donde la Fiscalía indaga si contrató sicarios para matarla, además de otras tres causas abiertas: lavado de dinero, violencia intrafamiliar y apoyo logístico a vuelos del narcotráfico.
Al salir del tribunal en Bolivia con chaleco antibalas, Beller habló ante la prensa sobre la falta de garantías: “No sé si ustedes son sicarios o periodistas”. La letrada confirmó la entrega de las pruebas: “Lo que hice fue ratificar lo que ya había dicho a la prensa argentina y poner a disposición la extracción de los datos de mi celular, que están haciendo aquí en Bolivia, para que puedan retirar lo que sea pertinente al proceso de ellos”.



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