Foz de Iguazú, BR – La humanidad agotó este jueves (30) la cuota de recursos naturales que el planeta puede regenerar durante todo 2026. La fecha marca el denominado Día del Sobregiro de la Tierra (Earth Overshoot Day), momento en que la demanda mundial de recursos naturales supera la capacidad anual de regeneración de los ecosistemas.
El cálculo es realizado por la Global Footprint Network, una organización internacional de investigación sin fines de lucro que monitorea cada año la relación entre el consumo humano y la capacidad de regeneración de la naturaleza.
Según la entidad,
“actualmente, la humanidad está utilizando los recursos naturales a un ritmo un 73 % más rápido que la capacidad de regeneración de los ecosistemas, lo que equivale a vivir con los recursos de 1,73 planetas Tierra.”
En términos prácticos, si los recursos naturales disponibles durante un año se compararan con el saldo de una cuenta bancaria, a partir de este jueves la humanidad comenzaría a utilizar una especie de “sobregiro ecológico”, consumiendo reservas naturales acumuladas y comprometiendo la capacidad futura de regeneración del planeta.
El cálculo se basa en datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Del lado de la oferta, se mide la biocapacidad del planeta, que comprende las áreas terrestres y marinas biológicamente productivas, como bosques, pastizales, tierras agrícolas, zonas de pesca y áreas urbanizadas.
Del lado de la demanda, se contabiliza el consumo de alimentos, fibras, productos pecuarios, recursos pesqueros, madera y otros productos forestales, además de la superficie necesaria para la infraestructura urbana y para absorber las emisiones de carbono derivadas de la quema de combustibles fósiles.
La fecha se adelanta cada vez más
El Día del Sobregiro de la Tierra se registra cada vez más temprano desde 1972, cuando comenzó la serie histórica de la Global Footprint Network. En 2026, la fecha se alcanzó por primera vez durante el mes de julio.
En los cinco años anteriores, el sobregiro se había producido entre el 1 y el 5 de agosto. Entre 2005 y 2025, la fecha permaneció siempre en ese mes. En 1999, el límite se alcanzaba recién en octubre y, en 1972, ocurrió el 31 de diciembre, lo que indicaba que el consumo mundial aún se mantenía dentro de la capacidad anual de regeneración de la naturaleza.
La tendencia observada durante las últimas décadas muestra una disminución de la biocapacidad del planeta y un aumento constante de la demanda de recursos naturales, incluso al analizar el consumo promedio por habitante. Los mayores niveles de huella ecológica se concentran en los países de altos ingresos, como Estados Unidos y las principales economías europeas.
La Universidad de las Naciones Unidas advierte sobre las consecuencias de este desequilibrio.
“Las implicaciones del desequilibrio ecológico, que ocurre cada vez más temprano, no son únicamente ambientales, sino también económicas y sociales.”
La institución agrega que
“cuando los ecosistemas están bajo presión, pueden surgir vulnerabilidades que van desde alteraciones en los medios de vida hasta la pérdida de territorio y del patrimonio cultural, así como una mayor exposición a riesgos relacionados con el clima.”
Entre las medidas consideradas esenciales figuran el fortalecimiento de la gestión ambiental, la transición energética, la transformación de los sistemas de producción y consumo de alimentos, la planificación urbana y un uso más eficiente de los recursos naturales.
Según la universidad, “en la práctica, estos cambios podrían retrasar el Día del Sobregiro de la Tierra.”
Brasil posee la mayor biocapacidad del planeta
El indicador también puede aplicarse a países, estados y municipios para determinar si el consumo de recursos naturales supera la capacidad de regeneración de sus ecosistemas.
Cuando existe un déficit ecológico, la demanda se satisface mediante la importación de materias primas, la explotación de los propios activos naturales y el aumento de las emisiones de dióxido de carbono.
Brasil presenta una situación diferente. El consumo promedio de recursos naturales por habitante se mantiene por debajo del promedio mundial, mientras que su capacidad de regeneración es la mayor del planeta.
Medida en hectáreas, la biocapacidad brasileña equivale actualmente al 234 % de la huella ecológica nacional, el quinto porcentaje más alto entre los países evaluados. Sin embargo, este indicador se redujo cerca de dos tercios durante las últimas cinco décadas.
De acuerdo con WWF,
“si toda la humanidad tuviera el mismo patrón de consumo que la sociedad brasileña, el Día del Sobregiro de la Tierra ocurriría el 14 de agosto, quince días después de la fecha global.”
No obstante, la organización subraya que
“Brasil ocupa el quinto lugar entre los mayores emisores de gases de efecto invernadero, y es la deforestación la que lleva al país a ocupar esa posición.”
Entre los países con los mayores déficits ecológicos se encuentran Italia, China, Japón, Corea del Sur, Luxemburgo e Israel, donde la demanda de recursos naturales supera ampliamente la capacidad de regeneración de sus respectivos ecosistemas.
Para la Global Footprint Network, la seguridad del abastecimiento de recursos naturales aún no constituye una prioridad suficiente en la planificación económica de los gobiernos nacionales. Según la organización, la mayoría de los países continúa subestimando los riesgos que la falta de sostenibilidad representa para el crecimiento económico, la estabilidad fiscal y la competitividad a largo plazo.



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