Brasília, BR – La Policía Federal de Brasil investiga si el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL-RJ), salió del país con destino a Estados Unidos este martes 27 de octubre, dos días después de perder la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva. La investigación comenzó tras la publicación de informaciones en medios brasileños y argentinos que señalaron que el parlamentario habría cruzado la frontera con Argentina y abordado un avión privado.
Hasta el momento, las autoridades no han esclarecido oficialmente la ruta que habría utilizado, y tanto funcionarios brasileños como argentinos han señalado que no encontraron registros regulares de su paso por la frontera.
La investigación se produce después de que el ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), ordenara la entrega de los pasaportes de Flávio Bolsonaro y le prohibiera salir de Brasil. La Policía Federal notificó al senador el lunes 26 de octubre y le concedió un plazo de 24 horas para cumplir la medida. El plazo venció el martes, pero los documentos no fueron entregados. Los investigadores buscan determinar si el parlamentario abandonó el territorio brasileño pese a la restricción judicial.
Según las informaciones difundidas por la prensa, Flávio habría cruzado la frontera argentina utilizando su documento nacional de identidad. Desde Puerto Iguazú, en la provincia argentina de Misiones, habría continuado su viaje en un avión privado Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, operado por la empresa Baires Fly. Datos de seguimiento de vuelos citados por el diario Clarín indican que la aeronave salió de Buenos Aires la noche del lunes y aterrizó en Puerto Iguazú. El avión habría despegado nuevamente alrededor de las 2:00 del martes, hora de Brasilia.
Clarín también informó que un vuelo privado previsto hacia Miami fue cancelado. No se hizo pública la lista de pasajeros y no existe confirmación documental de que Flávio Bolsonaro y sus familiares viajaran en esa aeronave. La columnista Mônica Bergamo, del diario Folha de S.Paulo, informó que el senador habría viajado con su esposa, Fernanda, y sus dos hijas.
Por su parte, el columnista Lauro Jardim, del periódico O Globo, señaló que agentes de la Policía Federal no encontraron registros de que el senador hubiera pasado por un puesto migratorio regular de Brasil. La Casa Rosada, sede del Gobierno argentino, también negó en un comunicado que existiera un registro oficial de ingreso de Flávio al país. La ausencia de esos registros mantiene abierta la cuestión de cómo habría cruzado la frontera y salido rumbo al extranjero.
El último contacto mencionado en las informaciones difundidas fue un mensaje enviado a las 8:00 al senador Rogério Marinho, coordinador de la campaña de Flávio. En ese mensaje, el parlamentario habría dicho que estaba “refrescando la cabeza”, sin aclarar dónde se encontraba. Personas vinculadas al presidente estadounidense Donald Trump afirmaron que Flávio ya estaría en Estados Unidos, pero su ubicación no ha sido confirmada mediante un registro oficial de inmigración.
Investigación por presunto lavado de dinero
La orden judicial de Alexandre de Moraes se produce en medio de investigaciones penales que involucran al senador y a personas de su entorno. Flávio Bolsonaro está bajo investigación formal por sospechas de lavado de dinero. El abogado Willer Tomaz, señalado como cercano al parlamentario, también aparece vinculado al caso. Además de ordenar la entrega de los pasaportes, el ministro prohibió que Flávio mantuviera contacto con el abogado.
La investigación busca esclarecer movimientos financieros que habrían alcanzado casi 130 millones de reales entre marzo y mayo de 2025. Según las informaciones divulgadas, los investigadores examinan posibles operaciones de lavado de dinero a través de empresas de apuestas, conocidas en Brasil como bets, y otras transacciones financieras. Las sospechas siguen sujetas a la investigación judicial y no equivalen a una condena del senador.
La información también menciona el congelamiento de activos por hasta 6.000 millones de reales, ordenado por el STF la semana anterior y relacionado con personas investigadas. Sin embargo, los datos disponibles no especifican qué parte de ese monto estaría directamente vinculada a Flávio Bolsonaro. Por lo tanto, no es posible atribuir al senador la totalidad de los activos bloqueados.
Los investigadores también habrían identificado el uso de cuentas corporativas con un perfil de acceso elevado en operaciones bajo sospecha. El material menciona, además, un posible uso irregular de fondos privados para producir propaganda política. El alcance de la participación atribuida al senador y la relación entre esas sospechas y los demás movimientos financieros deben aclararse en el expediente judicial.
La posible llegada de Flávio a Estados Unidos tiene otra dimensión política: su hermano, Eduardo Bolsonaro, vive en ese país y ha defendido públicamente los aranceles comerciales y otras medidas de presión adoptadas por el Gobierno de Donald Trump contra Brasil. La relación política con sectores del Gobierno estadounidense forma parte del contexto de las informaciones sobre el posible destino del senador, pero no demuestra por sí misma la existencia de un acuerdo para evitar la justicia brasileña.
Flávio es el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su participación en una trama golpista, según los antecedentes incluidos en el caso. El mandato del senador termina el 31 de enero de 2027. A partir del día siguiente perderá el fuero parlamentario asociado al cargo, aunque la competencia para juzgar cada proceso dependerá de las normas aplicables y de la situación de cada investigación.
El Supremo Tribunal Federal podrá continuar a cargo de los procesos que permanezcan bajo su competencia. Una eventual salida de Brasil no pone fin a las investigaciones, del mismo modo que el incumplimiento de una orden judicial debe ser establecido por las autoridades a partir de los hechos y registros disponibles.
La aclaración de la ruta del viaje, la eventual presencia del senador en el avión y el cumplimiento de la decisión de Alexandre de Moraes son puntos centrales de la investigación. Hasta que esos elementos sean confirmados oficialmente, la hipótesis de una fuga debe tratarse como una sospecha y no como un hecho definitivamente probado.



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