Foz do Iguaçu, Brasil – El sur de Brasil comenzó la semana bajo los efectos de una intensa ola polar que provocará un fuerte descenso de las temperaturas, heladas y mañanas cercanas a los cero grados en amplias zonas de la región. El fenómeno afectará especialmente a los estados de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, además de influir en áreas próximas a las fronteras con Argentina y Paraguay.
El fenómeno afectará especialmente a los estados de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, aunque sus efectos también se sentirán en otras áreas del centro y sudeste brasileño. En ciudades próximas a las fronteras con Paraguay y Argentina, el frío ya comenzó a modificar la rutina de miles de personas y se espera que alcance su punto más intenso a mediados de semana.
La llegada del aire polar ocurre tras una jornada marcada por condiciones meteorológicas inestables. En distintas localidades del oeste paranaense se registraron lluvias intensas y vientos superiores a los 50 kilómetros por hora, escenario que abrió paso al ingreso de la masa fría procedente del sur del continente.
Según los meteorólogos del Sistema de Tecnología y Monitoreo Ambiental de Paraná (Simepar), el descenso térmico será progresivo y alcanzará su máxima intensidad entre el martes y el miércoles. Las madrugadas serán especialmente frías y algunas ciudades podrían registrar las temperaturas más bajas del año.
Las previsiones indican que varias regiones del sur brasileño tendrán condiciones favorables para la formación de heladas. En las zonas más elevadas, los termómetros podrían acercarse a cero grados e incluso registrar valores negativos durante las primeras horas del día.
Más allá de los registros meteorológicos, la ola de frío tendrá impacto directo sobre la vida cotidiana. Trabajadores rurales, familias en situación de vulnerabilidad, personas mayores y quienes desarrollan actividades al aire libre se encuentran entre los sectores más expuestos a las bajas temperaturas.
El fenómeno también genera preocupación entre productores agrícolas, especialmente en áreas donde las heladas pueden afectar cultivos sensibles al frío. Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de las condiciones climáticas y recomiendan atención especial durante las madrugadas y primeras horas de la mañana.
Los especialistas prevén que el frío continúe predominando durante gran parte de la semana. A partir del jueves, la masa de aire polar comenzará a perder intensidad de forma gradual, permitiendo una lenta recuperación de las temperaturas.
Sin embargo, los organismos meteorológicos ya observan la posibilidad de nuevas lluvias hacia el próximo fin de semana, por lo que las previsiones seguirán siendo actualizadas en los próximos días.
















