Villa de Leyva, Boyacá – Un grave incendio forestal consumió más de 1.200 hectáreas en Villa de Leyva y municipios vecinos, un desastre ambiental que golpea directamente las fuentes de agua, la actividad turística y ecosistemas protegidos. El fuego comenzó el sábado cerca de las 2:00 de la tarde en el sector de La Marmolera, al pie del cerro San Marcos, levantando llamas de hasta 30 metros de altura. Tres días después, mientras las autoridades informan avances, los habitantes de la zona reclaman por la demora en la respuesta inicial y desmienten los relatos oficiales sobre las labores de rescate.
El balance más reciente del Ministerio del Interior indica que el incendio forestal alcanzó un 75 % de control, aunque persisten dos focos activos que avanzan por la parte trasera del cerro San Marcos y en dirección al municipio de Chíquiza. De la superficie total arrasada por el fuego, cerca de 715 hectáreas corresponden al Santuario de Fauna y Flora Iguaque. Los organismos de socorro evacuaron de forma preventiva a 76 personas. Hasta el momento no se reportan personas muertas, heridas ni viviendas destruidas.
Las labores de extinción reúnen a más de 400 personas, entre efectivos del Ejército, la Policía, Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja y brigadistas voluntarios. En el operativo participan tres helicópteros, que realizaron 75 descargas de agua, además de drones, vehículos 4×4 y maquinaria pesada. Los fuertes vientos y la sequía asociada al fenómeno de El Niño han complicado las maniobras en el terreno. El Ministerio de Ambiente señaló que el fuego fue provocado, por lo que la Gobernación de Boyacá ofreció una recompensa de hasta 45 millones de pesos por datos anónimos que ayuden a identificar a los responsables a través de la Sijín, el Gaula Boyacá o la línea 123. En Bogotá, el presidente Abelardo de la Espriella citó a un Consejo de Ministros extraordinario para evaluar la emergencia.
En el territorio, las familias campesinas y los comerciantes viven jornadas de zozobra e insomnio. Mireya López, habitante de la vereda Ritoque, en Sáchica, y vendedora de artesanías en Villa de Leyva, contó que las llamas alcanzaron el acuífero principal que abastece de agua a su comunidad y al casco urbano de Sáchica. El siniestro también puso en peligro fuentes hídricas estratégicas en sectores como La Castellana, Aqua Palma, la quebrada San Francisco, La Mesopotamia, La Colorada y Chaina, esta última clave para el acueducto de Villa de Leyva.
López relató que el servicio de agua llegaba aún el lunes a los hogares, pero persiste el temor a que el suministro termine contaminado por la ceniza y el hollín arrastrados desde la montaña. La vecina cuestionó la lentitud institucional durante las primeras horas del desastre: “Si esa ayuda hubiera llegado el sábado, apenas comenzó, esto no estaría pasando”, afirmó. También recordó que los pobladores tuvieron que organizarse solos para llevar agua y comida a quienes peleaban contra el fuego en la primera línea: “Nos toca hacer todo con las uñas”.
La versión oficial del auxilio gubernamental también encontró rechazo en el sector hotelero. El ministro Rodrigo Lara aseguró en declaraciones públicas que una intervención heroica del cuerpo de bomberos salvó las cabañas del Hotel Suites Arcoíris y permitió poner a salvo a los turistas. La administradora del establecimiento, Eliana Suárez, desmintió esa afirmación: “Hay mucha información falsa. Todo el trabajo lo hizo el hotel, con nuestras redes y nuestros conocidos”.
El avance del fuego frenó la economía regional justo cuando los hoteles operaban con capacidad completa. La emergencia obligó a suspender actividades masivas como la carrera deportiva Carrera del Amor, provocó la salida apresurada de turistas y dejó a los campesinos y feriantes de la plaza sin clientes para vender sus cosechas y productos artesanales.
La catástrofe ambiental y social golpea a Villa de Leyva en medio de un vacío de poder. El municipio permanece bajo el mando interino de Nicolás Méndez Figueroa, quien atiende la alcaldía al mismo tiempo que su despacho como secretario de Gobierno. Méndez asumió el cargo tras la captura del alcalde titular, Víctor Alfonso Gamboa Chaparro, quien fue recluido en la cárcel La Picota investigado por exigir un soborno de 112 millones de pesos a cambio de tramitar licencias urbanísticas en el predio San Cayetano.



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