Paraná, Brasil – Mientras gran parte de América Latina enfrenta desafíos para ampliar el acceso a tratamientos oncológicos especializados, el estado brasileño de Paraná comenzó a utilizar inteligencia artificial para ayudar a médicos a tomar decisiones más rápidas y personalizadas en la atención de pacientes con cáncer.
La iniciativa, implementada en el Hospital del Cáncer de Londrina y en el Hospital São Vicente de Guarapuava, convierte a Paraná en la primera región de Brasil en incorporar la plataforma Capricórnio, desarrollada por Google en colaboración con el Princess Máxima Center de los Países Bajos.
La herramienta permite analizar en pocos minutos millones de estudios científicos publicados en todo el mundo y relacionarlos con datos clínicos anonimizados de cada paciente.
Antes de la llegada de la plataforma, la revisión de literatura médica para casos complejos podía demandar varios días de trabajo. Actualmente, ese proceso puede realizarse en cerca de una hora, facilitando el acceso de los equipos médicos a evidencias científicas actualizadas.
El sistema trabaja con información proveniente de PubMed, una de las mayores bases de datos biomédicas del mundo, que reúne más de 35 millones de publicaciones científicas y suma cada año más de un millón y medio de nuevos estudios.
Los médicos utilizan la herramienta para identificar investigaciones relacionadas con mutaciones genéticas, características clínicas específicas y respuestas observadas en tratamientos anteriores. A partir de esa información, los equipos multidisciplinarios evalúan las alternativas terapéuticas disponibles para cada paciente.
La inteligencia artificial no reemplaza al médico. Su función es acelerar el acceso al conocimiento científico y facilitar la toma de decisiones basadas en evidencia.
Uno de los aspectos más relevantes de la experiencia es su aplicación dentro del sistema público de salud. En una región marcada por profundas desigualdades en el acceso a tratamientos de alta complejidad, iniciativas como esta buscan acercar la medicina de precisión a personas que, en muchos casos, dependen exclusivamente de los servicios estatales.
Especialistas involucrados en el proyecto destacan que la tecnología también podría aplicarse en otras áreas médicas, como neurología y salud de la mujer.
Para América Latina, donde el cáncer continúa siendo una de las principales causas de mortalidad, la experiencia desarrollada en Paraná ofrece una señal de cómo la innovación tecnológica puede contribuir a reducir tiempos de espera, ampliar diagnósticos y fortalecer la atención sanitaria pública.
Más que una herramienta digital, el proyecto representa una nueva forma de conectar la investigación científica global con las necesidades concretas de los pacientes.
















