Santiago de Chile, CHL – Trabajadores de la salud municipal iniciaron este martes un paro nacional de 48 horas para exigir mayores recursos para la Atención Primaria de Salud (APS) y rechazar las medidas de ajuste presupuestario aplicadas por el Gobierno de José Antonio Kast en el sector.
La movilización, convocada para los días 29 y 30 de septiembre por la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam), incluye marchas en Valparaíso, Santiago, Temuco, Concepción, Punta Arenas y otras ciudades del país. La organización reúne a alrededor de 70.000 trabajadores y reclama un mayor financiamiento para los servicios de salud destinados a la población.
En Valparaíso, sede del Congreso Nacional, los manifestantes marcharon hacia el edificio legislativo con consignas como “La salud pública agoniza” y “Más presupuesto, menos recortes”. Las movilizaciones también se extendieron a regiones como Atacama y Biobío.
Entre las principales demandas de la Confusam se encuentra el pago de una deuda superior a 37.000 millones de pesos chilenos correspondiente al reajuste de recursos para 2026. El gremio también reclama un aumento del aporte que el Estado entrega a los municipios por cada persona inscrita en un Centro de Salud Familiar (Cesfam).
La organización exige además cerrar la brecha histórica del denominado Per Cápita Basal, mecanismo utilizado para financiar la atención primaria municipal. La Confusam plantea que el monto debe alcanzar los 16.000 pesos mensuales por beneficiario y reclama un incremento adicional de 1.000 pesos en el presupuesto destinado a 2027.
El gremio pide que ese aumento se realice sin considerar el traspaso de recursos correspondientes a los Programas de Reforzamiento de la Atención Primaria de Salud (PRAPS), debido a que estos programas tienen objetivos específicos dentro de la red de atención primaria.
El presidente regional de Confusam Atacama, Wilfredo Neyra Faúndez, defendió la necesidad de fortalecer los servicios de atención primaria y destacó el papel de los Centros de Salud Familiar para las comunidades, especialmente en zonas alejadas de los principales centros urbanos.
Durante el paro, las consultas programadas en los Cesfam permanecen suspendidas, pero se mantienen servicios considerados esenciales para la población. Entre ellos se encuentran las atenciones de emergencia, la entrega de medicamentos y la distribución de alimentos.
La movilización coincide con el debate parlamentario del Presupuesto 2027, que contempla la distribución de recursos para los distintos ministerios y organismos públicos. Las organizaciones sindicales han expresado preocupación por las reducciones presupuestarias que, según sus denuncias, podrían afectar áreas como la salud y la educación.
La Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (Anef) manifestó su respaldo a la movilización de la Confusam y llamó a sus asociaciones, directorios y consejos regionales a participar activamente en las jornadas del 29 y 30 de septiembre.
La Anef vinculó su respaldo a los acuerdos adoptados durante su Asamblea Nacional, realizada bajo el lema “Servicios Públicos Fortalecidos – Seguridades y Derechos para la Ciudadanía”. La organización también expresó su apoyo a las demandas relacionadas con el financiamiento de los servicios públicos.

El conflicto presupuestario también alcanzó al movimiento estudiantil. La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) convocó a un paro nacional para el 1 de octubre, bajo la consigna “Para transformar Chile, ¡ni un peso menos para la educación!”.
La Confech reúne a 53 federaciones estudiantiles de universidades estatales, tradicionales y privadas. La organización cuestiona posibles reducciones presupuestarias y la eventual discontinuidad de programas vinculados con la educación pública, entre ellos el Programa de Alimentación Escolar y los Fondos de Apoyo a la Educación Pública. La Anef también respaldó la convocatoria estudiantil y llamó a sus organizaciones territoriales a participar de las jornadas de movilización.
Para la Confusam, la discusión sobre el presupuesto de la salud no se limita a las condiciones laborales de los funcionarios. El gremio sostiene que el nivel de financiamiento determina la capacidad de los municipios para mantener servicios, garantizar la entrega de medicamentos y alimentos y responder a las necesidades de las comunidades que dependen de la atención primaria.
El paro de 48 horas mantiene así la discusión sobre el financiamiento de la salud pública y la educación en el centro del debate presupuestario chileno para 2027.



Deja un comentario