Asunción, Paraguay – La huelga de médicos en Paraguay cerró cinco días de movilizaciones este viernes 28 sin ningún acuerdo con el gobierno de Santiago Peña, una situación que deja al sistema de salud pública al borde del colapso. Tras 14 años sin reajustes salariales y en medio del desabastecimiento crónico de insumos básicos en los hospitales, el gremio prepara un paro nacional por tiempo indeterminado y avanza con renuncias colectivas de especialistas que amenazan con suspender la atención pediátrica en todo el país.
La crisis escaló tras la entrega masiva de pedidos de desvinculación en los principales centros de referencia nacional. En el Hospital General Pediátrico Acosta Ñu, 141 de los 164 médicos especialistas —el 86% del plantel— ya presentaron su renuncia. La medida incluye a cirujanos de alta complejidad, intensivistas y anestesiólogos. Al mismo tiempo, en el Hospital de Trauma de Asunción, 19 de los 21 terapeutas pediátricos comunicaron su salida inmediata si el Poder Ejecutivo no responde a los reclamos.
“Esta es una situación muy crítica y está creando un efecto bola de nieve”, alertó Roberto Riveros, cirujano y secretario de la Sociedad Paraguaya de Cirugía Pediátrica. Desde la coordinación de terapia intensiva del Acosta Ñu advirtieron que el mercado laboral paraguayo no cuenta con especialistas suficientes para cubrir estas bajas. Ante el conflicto, la Sociedad Paraguaya de Anestesiología declaró formalmente como “zona de conflicto” a todas las dependencias del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social afectadas por las renuncias.
Las protestas, convocadas por el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), sumaron el respaldo de enfermeros, estudiantes universitarios y asociaciones de pacientes. El pliego de reclamos contempla cuatro demandas centrales:
- Reajuste salarial del 76%: para compensar la pérdida del poder adquisitivo acumulada desde 2012, año del último aumento otorgado durante la gestión de Fernando Lugo.
- Provisión regular de insumos y medicamentos: compra urgente y sostenida de insumos básicos y fármacos esenciales para toda la red de hospitales públicos.
- Pase a planta permanente: regularización laboral e incorporación formal de cerca de 9.000 trabajadores que operan bajo contratos precarios y sin cobertura laboral plena.
- Condiciones operativas y descansos: pago doble por guardias realizadas durante días feriados y reducción de la carga horaria para los equipos tercerizados.
Las mesas de diálogo entre el gremio y el gobierno terminaron en un punto muerto. La ministra de Salud, María Teresa Barán, y el ministro de Economía, Óscar Lovera, calificaron de “imposible” el financiamiento del reajuste del 76% y propusieron conformar una mesa técnica sobre la carrera sanitaria sin impacto presupuestario para este año. Los médicos rechazaron el planteamiento y propusieron reasignar fondos mediante la eliminación de los seguros médicos privados que benefician a altos funcionarios del Estado, así como la revisión de contratos con empresas tercerizadas; ambas opciones fueron descartadas por el Ejecutivo. Ante la falta de respuestas directas de la presidencia, la Cámara de Diputados abrió una instancia de mediación para debatir posibles adendas al Presupuesto General de la Nación.
El malestar social se trasladó a las calles durante toda la semana. En Asunción, profesionales de la salud y estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) cortaron el tránsito frente a la sede del Ministerio de Economía y Finanzas. “Pedimos que nuestros médicos sean valorizados y que haya insumos en los hospitales para que nadie tenga que morir por ser pobre”, denunció el dirigente estudiantil Alcides Bordón. En el interior del país hubo cierres de rutas en el departamento de Misiones y en Ciudad del Este, en la frontera con Brasil.
Durante la última jornada, el Sinamed trasladó las protestas al departamento de Itapúa, en el sur del país, aprovechando la llegada del Campeonato Mundial de Rally (WRC) para visibilizar la precariedad hospitalaria ante las delegaciones internacionales y las autoridades nacionales presentes.
“No recibimos ninguna respuesta del gobierno, ni ningún tipo de propuesta, por eso continuaremos protestando”, afirmó Rossana González, secretaria general del Sinamed. El gremio convocará a una asamblea general en los próximos días para definir la fecha de inicio de la huelga general por tiempo indeterminado en todo el territorio paraguayo.



Deja un comentario