Quibdó, COL – El terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, dejó graves daños materiales y mantiene aisladas a comunidades indígenas y afrodescendientes en distintos puntos del Pacífico colombiano.
El departamento del Chocó concentra las mayores afectaciones, con diez comunidades impactadas. También se reportaron daños en territorios de Valle del Cauca, Caldas, Risaralda, Nariño, Antioquia y Quindío.
En zonas del Chocó como Istraina, San Juan, Alto Baudó y Bajo San Juan se registraron daños en viviendas e infraestructura básica. Entre los territorios afectados se encuentran los resguardos Unión Chocó San Cristóbal, Ríos Catri, Dobasa y Arcosó, además de Puerto Pizario y El Papayo.
En Buenavista, municipio de Bajo Baudó, se estima que unas 120 viviendas resultaron averiadas. También se reportaron daños en Bagadó, Tahamí, San José del Palmar, Litoral del San Juan y Medio Baudó.
Daños y desplazamientos en Valle del Cauca y el Eje Cafetero
En Valle del Cauca, el municipio de Buenaventura registra uno de los principales focos de afectación. Se reportaron daños en viviendas del Consejo Comunitario de Juanchaco y el resguardo Waunana.
En los Consejos Comunitarios del Río Cajambre, Mayorquín y Yurumanguí se registraron personas heridas y familias desplazadas. El resguardo del Bajo Calima permanece incomunicado.
En Risaralda, el resguardo Emberá Chamí del Río San Juan sufrió deslizamientos en vías y pérdidas materiales. También se reportaron afectaciones entre comunidades del pueblo Awá en Nariño, comunidades Emberá Chamí en Caldas y el resguardo Karmata Rúa, en Antioquia.
En los municipios de Sipí, Nóvita, Medio San Juan y Buenaventura, la organización Acadesan informó sobre pérdidas de enseres y la desaparición de una persona.
Fallas de comunicación dificultan el censo de afectados
Las interrupciones en las redes de telefonía e internet dificultan la consolidación del censo oficial de afectados en los 32 municipios del Chocó.
En Quibdó, las autoridades municipales evalúan cerca de 900 viviendas con afectaciones estructurales. En la capital departamental también se confirmó la muerte de una decena de personas.
En el sur del Chocó y en zonas próximas al epicentro, pobladores de Noanamá reportaron la destrucción de numerosas viviendas.
El balance general del terremoto en Colombia supera las 230 personas fallecidas y cerca de 1.700 heridas.
Comunidades indígenas reclaman asistencia humanitaria
Las Autoridades Tradicionales Indígenas de Colombia Gobierno Mayor y líderes comunitarios, entre ellos Felipe Nery Martínez, del Consejo Comunitario General del San Juan, solicitaron al Gobierno Nacional, a las administraciones locales y a organismos internacionales el envío urgente de asistencia humanitaria.
El pedido busca atender a comunidades Wounaan, Emberá Dóbida, Emberá Chamí, Emberá Katío y Awá afectadas por el terremoto.
Entre los casos considerados críticos se encuentra el resguardo Wounaan de Chachajo, ubicado en la cuenca del río San Juan. También se reportó la destrucción de la Institución Educativa Indígena Patricio Mecha, en Alto Baudó.
En el resguardo Copeg del Río Ingará, en San José del Palmar, se registraron colapsos estructurales. Una de las viviendas afectadas era la residencia del gobernador indígena, que se derrumbó mientras cinco menores de edad se encontraban en su interior.
Las organizaciones solicitaron alimentos, kits de aseo y atención psicosocial para las comunidades afectadas. También reclamaron un plan de reconstrucción y medidas de protección territorial que sean acordadas con las comunidades indígenas y afrodescendientes.
La magnitud de los daños y las dificultades de comunicación mantienen limitado el acceso a información completa sobre la situación de varios territorios, especialmente en las zonas rurales y de difícil acceso del Pacífico colombiano.



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