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La ONU exige acelerar la reducción de los combustibles fósiles

Un informe advierte que el planeta superará los 1,5 °C y reclama recortes de emisiones hasta 2040

Las inundaciones, las olas de calor y los incendios forestales figuran entre los riesgos agravados por el calentamiento global. Foto: EFE.

Nairobi, KE – La humanidad superará el límite de calentamiento global de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París, pero todavía es posible contener el aumento de la temperatura entre 1,7 °C y 1,8 °C hacia mediados de siglo y regresar a los 1,5 °C antes de que termine. Para lograrlo, los países deberán reducir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero un 18 % para 2030, un 45 % para 2035 y un 69 % para 2040, según el más reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, defendió la necesidad de mantener objetivos climáticos ambiciosos pese a la perspectiva de superar el límite acordado.

“Superar no significa capitular”, declaró.

La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, advirtió sobre las consecuencias de aplazar las medidas necesarias. “Cada fracción de grado adicional y cada año extra de calentamiento por encima de 1,5 °C agravan los impactos y los riesgos climáticos, como las inundaciones mortales, las olas de calor y los incendios forestales que han arrasado numerosos países este año”, afirmó. Andersen sostuvo que todavía es posible limitar el pico de calentamiento y volver a los 1,5 °C a finales de siglo, siempre que los países hagan todo lo posible para reducir las emisiones.

El informe también advierte que la continuidad de las políticas actuales podría elevar la temperatura global en 2,8 °C durante este siglo, con un aumento sostenido en los años posteriores.

Estados Unidos encabeza el aumento de las emisiones

Estados Unidos aparece como el principal responsable del deterioro de las proyecciones climáticas mundiales. En 2025, las emisiones estadounidenses aumentaron en 133 millones de toneladas de CO₂ equivalente (MtCO₂e), un incremento superior al registrado por cualquier otro país. El informe vincula esta subida con una mayor demanda de electricidad y la recuperación de la generación energética a partir del carbón.

Después de Estados Unidos se ubicaron Türkiye, con un aumento de 24,4 MtCO₂e; Irán, con 18,9 MtCO₂e; e Indonesia, con 17,4 MtCO₂e.

Según el PNUMA, dos factores explican el empeoramiento de las perspectivas mundiales: la salida formal de Estados Unidos del Acuerdo de París y la revisión de las estimaciones históricas de emisiones. El país es el único integrante del Anexo I de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que no presenta su inventario de emisiones desde 2024.

La retirada estadounidense también modificó el cálculo de la brecha entre los compromisos asumidos por los países y las reducciones necesarias para contener el calentamiento. El PNUMA aclara que la aparente disminución de esa brecha para 2030 no refleja una mejora real de las políticas climáticas. Tras la salida de Estados Unidos del acuerdo, su meta nacional fue excluida de los cálculos consolidados y sustituida por proyecciones basadas en las políticas vigentes en el país, que apuntan a niveles de emisión más elevados.

Además, Estados Unidos, Argentina y Arabia Saudita forman parte del grupo de tres miembros del G20 que no han presentado nuevos objetivos de mitigación con horizonte en 2035.

Desigualdades entre países y responsabilidad del G20

El balance de emisiones de 2025 muestra trayectorias diferentes entre las principales economías. India consiguió frenar el ritmo de crecimiento de sus emisiones, impulsada por la expansión de las energías renovables. China, por su parte, presenta indicios de acercarse a su pico máximo de emisiones.

Los datos acumulados de la última década muestran las dificultades para revertir la tendencia mundial. Durante ese período, 124 países aumentaron sus emisiones en un total de 7.200 millones de toneladas de CO₂ equivalente (GtCO₂e). En contraste, 63 países consiguieron reducirlas, con recortes que sumaron 1.800 millones de toneladas de CO₂ equivalente.

El G20, sin contar a la Unión Africana en el cálculo presentado por el informe, genera el 76 % de las emisiones mundiales. De los 17 integrantes considerados en ese análisis, 14 han formalizado objetivos para 2035. Sin embargo, los compromisos asumidos desde el año anterior tienen un efecto prácticamente nulo sobre las proyecciones finales.

El informe también señala las diferencias en la responsabilidad por las emisiones. Estados Unidos, Rusia, China y la Unión Europea, con elevadas emisiones históricas y niveles per cápita superiores al promedio mundial de 6,4 toneladas de CO₂ equivalente por habitante, contrastan con India e Indonesia, cuyas emisiones por persona permanecen muy por debajo de esa cifra.

El PNUMA pide reducir el uso de combustibles fósiles

Para cerrar la brecha entre los compromisos climáticos y los resultados esperados, el PNUMA reclama acelerar las medidas acordadas en el primer Balance Mundial de la conferencia climática. Entre ellas figuran triplicar la capacidad de generación de energías renovables, duplicar la eficiencia energética para 2030, abandonar progresivamente los combustibles fósiles, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero distintos del CO₂ y detener la deforestación.

De cara al segundo Balance Mundial, cuyo inicio está previsto durante la 31.ª Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP31), en Antalya, Türkiye, el organismo también estableció objetivos para reducir el suministro de combustibles fósiles respecto de los niveles de 2025.

Para 2035, la propuesta contempla reducir el suministro de carbón un 55 %, el de petróleo un 15 % y el de gas un 5 %. Para 2040, los recortes aumentarían al 75 % en el carbón, al 30 % en el petróleo y al 35 % en el gas.

El PNUMA reconoce que las energías renovables mantienen un crecimiento sostenido desde 2015 y que la demanda de petróleo y carbón ha avanzado a un ritmo inferior al previsto. Sin embargo, estos avances no bastan para garantizar el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París. Sin reducciones más rápidas y profundas de las emisiones, el calentamiento global podría intensificar fenómenos extremos como las inundaciones, las olas de calor y los incendios forestales, aumentando los riesgos para las poblaciones y los territorios afectados.

Steve Rodríguez

Steve Rodríguez es reportero de Fronteira Livre, investigador y doctorando en la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (UNILA). Posee una formación interdisciplinaria en narrativa audiovisual, estudios culturales latinoamericanos y prácticas pedagógicas anticoloniales. Su trayectoria articula la creación artística en ámbitos como el teatro, el cine y la cultura visual con la reflexión crítica y la investigación académica, desde una perspectiva inspirada en los estudios visuales desarrollados por Nicholas Mirzoeff.

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