Berlín, ALE – Más de 180.000 estudiantes participaron en manifestaciones en más de 30 ciudades de Alemania contra los recortes del gasto social, el incremento del presupuesto militar y los planes del gobierno para reactivar el servicio militar obligatorio. La jornada nacional, convocada por la plataforma Gen Z Regelt, reunió a jóvenes que cuestionan las políticas del canciller Friedrich Merz y reclaman mayores inversiones en educación, salud y protección social.
En Berlín, miles de manifestantes se concentraron frente a la Puerta de Brandeburgo. Según la policía de la capital alemana, la movilización alcanzó una participación máxima de 5.000 personas. Los estudiantes llevaron pancartas con consignas dirigidas al gobierno, entre ellas: “El canciller Merz debe irse”, “Su política de austeridad está costando nuestro futuro” y “No a los recortes ni a los presupuestos de guerra”.
Otros carteles reclamaban más recursos para la educación y políticas públicas destinadas a la población. “Invirtamos en las personas, no en la guerra”, “Escuchen a la Generación Z” y “Berlín ahorra, los ricos se ríen” fueron algunas de las consignas exhibidas durante la protesta.
Representantes de organizaciones estudiantiles universitarias y secundarias cuestionaron directamente la gestión de Friedrich Merz. Entre sus principales reclamos estuvieron el rechazo a las propuestas de reforma de los sistemas de salud y pensiones, la falta de respuestas frente a la crisis climática y los recortes de recursos destinados a las políticas sociales.
Los jóvenes también rechazaron la entrada en vigor de una legislación que establece exámenes médicos obligatorios relacionados con el servicio militar. Para los manifestantes, esta medida constituye un primer paso hacia la reinstauración del reclutamiento obligatorio en Alemania.
Michelle, estudiante universitaria que participó en la movilización, criticó los recortes de fondos públicos destinados al bienestar social mientras el gobierno aumenta el gasto militar.
“Se recorta el gasto público y básicamente todos los ámbitos que necesitamos para la justicia y para nuestro futuro se ven afectados”, afirmó.
Otra de las participantes centró su protesta en el rechazo a la posibilidad de que los jóvenes sean convocados obligatoriamente a las Fuerzas Armadas. También cuestionó la falta de atención de los representantes políticos a las preocupaciones de la juventud.
“Principalmente, protesto contra el servicio militar obligatorio. Simplemente no creo que debamos enviar a niños pequeños a la guerra”, manifestó. Luego agregó que “el servicio militar obligatorio no es la solución”.
Incidentes después de las manifestaciones en algunas ciudades
Aunque las movilizaciones transcurrieron mayoritariamente de manera pacífica, después de la finalización de algunas marchas se registraron episodios de violencia. En Colonia, la policía ordenó suspender la movilización después de que algunos participantes llevaran el rostro cubierto y se utilizaran artefactos pirotécnicos. Las fuerzas de seguridad también recurrieron al uso de cañones de agua.
En Fráncfort también se reportaron enfrentamientos. Antes de las protestas, sectores de la prensa y organismos de seguridad habían advertido sobre posibles episodios de violencia vinculados a la plataforma Gen Z Regelt, responsable de la convocatoria nacional. La organización, por su parte, defendió el carácter pacífico de las movilizaciones antes del inicio de las marchas.
“La policía no es nuestro objetivo; estamos aquí porque los partidos políticos nos están fallando. Estamos comprometidos con que esta manifestación sea pacífica”, expresó la organización.
En Berlín, la policía confirmó que la concentración frente a la Puerta de Brandeburgo terminó prácticamente sin incidentes. En un comunicado, informó que hasta 5.000 personas participaron en el momento de mayor concurrencia y que la actividad concluyó sin alteraciones del orden público.
Estudiantes denuncian las malas condiciones de las escuelas
Las movilizaciones alemanas también estuvieron inspiradas por protestas realizadas recientemente en otros países europeos, especialmente en Francia. Se registraron manifestaciones similares en Bélgica e Italia, en un contexto de creciente circulación de reclamos estudiantiles contra los recortes educativos y las políticas gubernamentales que afectan las condiciones de vida de los jóvenes.
Sophie, una estudiante de 16 años, describió los problemas que enfrentan diariamente en los centros educativos alemanes. Entre las principales dificultades mencionó la falta de inversión, la escasez de docentes y el deterioro de la infraestructura escolar. Al explicar los motivos que la llevaron a participar en la movilización, señaló que las protestas francesas fueron una referencia para los estudiantes alemanes.
“Vimos en Francia cómo se manifestaron y funcionó. Así que realmente espero que nosotros también podamos cambiar algo. Es simplemente la esperanza de un cambio, un cambio para mejor”, afirmó.
Además de las reivindicaciones relacionadas con la educación y el servicio militar, algunos participantes llevaron kufiyas y banderas palestinas a las calles en solidaridad con la población de la Franja de Gaza.
Divisiones entre organizaciones estudiantiles y partidos políticos
La convocatoria también generó diferencias entre organizaciones estudiantiles y agrupaciones políticas alemanas. La Conferencia Federal de Estudiantes de Alemania (BSK), considerada la mayor organización nacional de representación estudiantil del país, y las juventudes del Partido Socialdemócrata (SPD) retiraron su apoyo a las movilizaciones.
Ambas organizaciones justificaron su decisión por la falta de transparencia en la organización de las protestas y el riesgo de que se produjeran incidentes violentos. La BSK anunció que tiene previsto realizar su propia manifestación el 20 de noviembre.
En cambio, organizaciones políticas como Los Verdes y el Partido de la Izquierda expresaron su respaldo explícito a las reivindicaciones estudiantiles. La retirada del apoyo de algunas organizaciones contribuyó a que la asistencia fuera inferior a las previsiones iniciales en determinados lugares. A pesar de ello, la jornada reunió a más de 180.000 estudiantes en distintas ciudades alemanas.
Las manifestaciones pusieron en discusión el rechazo de una parte de la juventud alemana al aumento del gasto militar mientras se reducen los recursos destinados a los servicios públicos. Para los estudiantes, el futuro del país también depende de la financiación de la educación, el acceso a la salud, las pensiones, las condiciones de vida y la posibilidad de que sean obligados a incorporarse al servicio militar.



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