Washington, Distrito de Columbia – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes 19 de octubre que evalúa reunirse con sus homólogos de Rusia, Vladímir Putin, y de China, Xi Jinping. La eventual cumbre tripartita busca abrir un canal directo de negociación entre Washington, Moscú y Pekín en torno a las sanciones económicas, el conflicto armado en Ucrania y la seguridad internacional.
Durante un encuentro con periodistas en los jardines de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense supeditó la realización del diálogo a la voluntad política de Moscú y Pekín:
“Me enteré de rumores en ese sentido y, si hay disposición por parte de ellos, yo también estaré dispuesto.”
El diálogo pondría cara a cara a las tres principales potencias militares y económicas del planeta, en medio de disputas geoestratégicas por el control del mercado energético, las cadenas de suministros industriales y el suministro de armas hacia zonas de combate. Estas tensiones inciden de forma directa sobre la inflación global, la seguridad de las poblaciones civiles y la soberanía de los territorios afectados por la guerra.
La propuesta de esta cumbre surgió en septiembre tras las declaraciones de Yuri Ushakov, asesor de política exterior del Kremlin. En ese momento, el funcionario ruso identificó la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) —programada para el 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, en el sur de China— como el escenario propicio para la negociación:
“Si el presidente de los Estados Unidos está allí, creo que el anfitrión de este evento, el presidente Xi Jinping, probablemente tomará medidas para la posible organización de una reunión trilateral.”
Pese a los acercamientos diplomáticos, ninguno de los tres jefes de Estado ha oficializado su asistencia. La Casa Blanca no ha publicado un itinerario oficial de viaje hacia territorio asiático para esas fechas.
Por parte de Rusia, la participación de Vladímir Putin permanece atada a la evolución del frente militar en Europa del Este. Aunque el gobernante ruso manifestó en septiembre su interés por consolidar acuerdos comerciales con la región Asia-Pacífico, advirtió sobre la falta de confirmación:
“Aún falta una decisión definitiva.”
En este escenario, el gobierno chino busca afianzar su rol como mediador político y económico internacional. Pekín cursó invitaciones formales a todos los mandatarios integrantes de la APEC, garantizando la logística necesaria en caso de que Washington y Moscú decidan concretar el encuentro.
De materializarse, la cumbre abordará medidas cruciales para el comercio mundial, el abastecimiento de granos y gas, y las condiciones de vida de las poblaciones sometidas al impacto de las sanciones económicas y la guerra.



Deja un comentario