Teherán, Irán – El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que cualquier nueva agresión militar contra su país provocará una respuesta severa. El jefe de la diplomacia iraní difundió este pronunciamiento el domingo 18 de octubre a través de sus canales oficiales en redes sociales.
Araghchi rechazó la postura de las autoridades de Tel Aviv y afirmó que Netanyahu busca forzar un conflicto con Estados Unidos para desviar la atención internacional y encubrir las acusaciones por crímenes de guerra. La advertencia diplomática coincidió con declaraciones de altos mandos de las fuerzas armadas iraníes, quienes detallaron la preparación de planes de represalia militar en la región.
La respuesta de Teherán surge luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, sugiriera la reanudación de los bombardeos tras las elecciones de medio término del 3 de noviembre. Trump ha sostenido en reiteradas ocasiones que el fin definitivo del conflicto con Irán está cerca, mientras sus asesores diseñan planes de ofensiva conjunta con Israel a la espera de su autorización.
Entre las alternativas militares evaluadas por Washington figura el uso de la bomba GBU-43/B, conocida como la «madre de todas las bombas», con el objetivo de golpear infraestructura energética y complejos nucleares en territorio iraní. Frente a este escenario, la cúpula militar de la República Islámica remarcó su capacidad operativa para sostener combates prolongados mediante armamento no tripulado.
El comandante en jefe del Ejército iraní, mayor general Amir Hatami, señaló a través de la emisora estatal Press TV que el país alcanzó un nivel significativo de madurez en tecnología de drones y sistemas no tripulados, lo que le otorga mejores condiciones para enfrentar a las fuerzas estadounidenses.
“Evaluamos al enemigo y somos conscientes de sus considerables capacidades, pero, teniendo en cuenta todos estos factores, nos preparamos para una guerra asimétrica y adquirimos el equipamiento necesario para ello.”
Por su parte, el responsable de seguridad de Irán, general Mohsen Rezaei, confirmó en una entrevista escrita publicada el jueves 22 por el medio de noticias Drop Site que su país mantiene intacto su arsenal para sostener operaciones tácticas con misiles y vehículos aéreos no tripulados.
“Los Estados Unidos tienen activos valiosos en la región. En caso de guerra, cables, centros de datos e instalaciones de inteligencia artificial también podrían quedar a nuestro alcance. Si el conflicto se reanuda, tendremos un plan más amplio.”
La controversia abierta entre Teherán, Tel Aviv y Washington refleja una disputa directa por el control territorial, tecnológico y estratégico en Medio Oriente. Las advertencias cruzadas evidencian cómo las decisiones de las potencias involucradas amplían el riesgo sobre la población civil e introducen objetivos de infraestructura de comunicaciones e inteligencia artificial dentro de una eventual escalada armada.



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