CATAMARCA, ARGENTINA — Aunque el Gobierno nacional argentino decidió retirar del Senado el capítulo que modificaba la Ley de Tierras Rurales ante la falta de apoyo parlamentario suficiente, el debate sobre el impacto de la Ley de Tierras Rurales en la soberanía territorial sigue cobrando fuerza en la agenda política regional. La controversia gira en torno al dominio extranjero sobre reservas estratégicas de agua, minerales e insumos clave para el desarrollo del continente. En entrevista concedida a la emisora Radio El Esquiú 95.3, durante el programa La Mañana de El Esquiú, el licenciado en Relaciones Internacionales Mayco Alejandro Macías analizó detalladamente las consecuencias económicas y geopolíticas de esta medida.
“Cuando hablamos de tierra, no estamos hablando solo de un campo. Estamos hablando de agua, litio, cobre, alimentos, energía y de espacios estratégicos en el escenario internacional”, advirtió el analista durante el diálogo radial. Macías explicó que la normativa vigente establece un techo legal del 15% para la propiedad extranjera a nivel nacional, provincial y departamental, y detalló el intento oficialista por flexibilizar dicha norma: “El Gobierno intentó inicialmente eliminar ese límite y, posteriormente, propuso elevarlo al 25%, pero tampoco logró consenso político. El Gobierno nacional retiró el capítulo que modificaba la Ley de Tierras Rurales porque no obtuvo votos suficientes en el Senado.”
Recursos clave y soberanía
El especialista remarcó que la extranjerización de los campos tiene efectos concretos sobre la economía cotidiana y la planificación productiva. “Según el Observatorio de Tierras, actualmente más de 13 millones de hectáreas están en manos extranjeras, lo equivalente a cerca del 5% de la superficie rural del país”, precisó. Asimismo, advirtió sobre la situación crítica en la provincia de Catamarca, donde departamentos enteros ya rebasaron los límites legales fijados por la legislación vigente: “No son solo números. Son territorios donde se concentran agua, minería, turismo, producción y corredores bioceánicos.”
Al vincular el control del territorio con la generación de trabajo y el bienestar social, Macías marcó una clara distinción entre la mera extracción y el desarrollo industrial local. “Una cosa es extraer un recurso natural; otra, completamente diferente, es decidir qué industria se desarrollará en torno a ese recurso. Esta discusión también involucra empleo y desarrollo, no solo la propiedad de la tierra”, sostuvo.
Disputa global y debate parlamentario
En el plano internacional, la puja de las grandes potencias acentúa la presión sobre los recursos estratégicos de la región. “Hoy, Estados Unidos, China, Europa y grandes fondos internacionales disputan el control de minerales críticos, agua dulce, energía y alimentos”, enfatizó el especialista, resaltando el valor geopolítico de Catamarca por sus yacimientos de litio y cobre.
Frente a las declaraciones del canciller Pablo Quirno, quien defendió la apertura a capitales externos como motor de crecimiento económico, Macías instó a examinar los intereses de fondo. “Cuando un país debate quién decide sobre su territorio, en realidad está debatiendo quién decidirá sobre su presente y su futuro”, declaró. Finalmente, alertó que la agenda parlamentaria mantiene otros puntos sensibles en discusión: “Hay que seguir este debate de cerca”, concluyó, recordando que continúan en trámite proyectos sobre desalojos, expropiaciones y la gestión de los bienes naturales.



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