Asunción, Paraguay – El gobierno de Brasil autorizó el plan para devolver el histórico Cañón Cristiano a Paraguay, según reveló el diario O Globo. La decisión busca responder a un reclamo histórico de Asunción para recuperar la pieza de artillería que permanece como trofeo de guerra en el Museo Histórico Nacional de Río de Janeiro desde el final de la Guerra de la Triple Alianza.
La Cancillería paraguaya espera una notificación formal de Brasilia para comenzar los trámites administrativos y operativos. “Hasta el momento, no recibimos ninguna comunicación formal de Itamaraty”, dijo un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay al portal LPO. El gobierno del presidente Santiago Peña aguarda un documento oficial que confirme la medida y defina la logística para trasladar la pieza bélica, que actualmente cuenta con protección como patrimonio histórico en territorio brasileño.
El plan de restitución tomó impulso tras los recientes roces diplomáticos provocados por declaraciones del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre las causas de la guerra librada entre 1864 y 1870. La tensión derivó en reuniones directas con el embajador de Brasil en Asunción, José Antonio Marcondes de Carvalho.
En esos encuentros, el vicepresidente paraguayo, Pedro Alliana, entregó una carta al embajador donde sostuvo que la entrega de la pieza de artillería representaría una muestra de fraternidad para cerrar heridas históricas. Alliana ya había reclamado la repatriación del cañón y de archivos históricos durante un acto en memoria de los niños masacrados en la Batalla de Acosta Ñu, donde afirmó que recuperar este patrimonio ayuda a cicatrizar marcas profundas en la memoria colectiva paraguaya.
Aunque Santiago Peña calificó los dichos previos de Lula como “una indelicadeza”, afirmó que el diálogo bilateral se mantiene abierto y recordó avances recientes entre ambos países, como el acuerdo sobre la tarifa de energía de la represa de Itaipú.
El Cañón Cristiano fue fabricado en 1868 en la fundición de Ybycuí con el bronce fundido de campanas de iglesias donadas por diversas localidades paraguayas para frenar el avance de las tropas invasoras. Las tropas imperiales de Brasil capturaron la pieza ese mismo año y la trasladaron a Río de Janeiro, donde sigue en exhibición.



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