Español Português
AHORA

El uso de inteligencia artificial frena el aprendizaje infantil

Delegar deberes a la computadora interrumpe la función ejecutiva del cerebro, un área que recién madura al cumplir la mayoría de edad.

Menores de edad enfrentan riesgos de apego emocional al dialogar con algoritmos diseñados para fingir empatía. Foto: Difusión.

Rio de Janeiro, RJ – El uso de inteligencia artificial en las tareas escolares amenaza con frenar el desarrollo intelectual de las nuevas generaciones. Cada vez que un estudiante recurre a un chatbot para resolver un ejercicio en vez de pensar por sí mismo, pierde una etapa básica de su aprendizaje. Así lo advirtió Paulo Blikstein, profesor titular de la Universidad de Columbia, en Nueva York, y director del Transformative Learning Technologies Lab, quien sostiene que las herramientas complejas de este tipo deben quedar reservadas para la educación universitaria.

En una entrevista con el diario O Globo, el investigador brasileño, especialista en la relación entre educación y tecnología, explicó que todavía no existe una clasificación por edades para estas plataformas porque avanzan demasiado rápido: lo que una aplicación hace hoy cambiará por completo en seis meses. Y hay otro problema de fondo: faltan estudios científicos que midan el impacto concreto de estas herramientas en cada etapa del desarrollo infantil.

De acuerdo con el especialista, cualquier intento de regulación debe atender la maduración biológica. La función ejecutiva del cerebro —el área que permite organizar ideas, sostener la disciplina, concentrarse, manejar los tiempos y resolver problemas— termina de madurar recién hacia los 18 años. Cuando niños y adolescentes delegan esas tareas cotidianas en una máquina, frenan el entrenamiento de habilidades mentales que necesitarán durante toda la vida adulta.

Blikstein también alertó sobre los peligros que plantean los sistemas conversacionales programados para simular afecto. Si un niño pequeño habla con un programa como si fuera un compañero de carne y hueso, corre el riesgo de crear lazos con un algoritmo diseñado solo para fingir empatía. A esto se suma la seguridad digital: a diferencia de plataformas de video como YouTube, donde operan controles parentales directos, los modelos de frontera generan textos, fotos y videos de forma autónoma, y entablan conversaciones sin filtros eficaces para menores.

Al comparar las plataformas del mercado, el investigador señaló que opciones comerciales como ChatGPT (de OpenAI), Gemini (de Google) y Claude (de Anthropic) implican niveles de riesgo similares. Por su parte, ciertos desarrollos chinos de código abierto ofrecen mayor transparencia técnica, pero carecen de los filtros y protecciones que aplican las grandes empresas occidentales. Los parlantes y asistentes inteligentes como Alexa presentan un peligro menor por la brevedad de sus respuestas, aunque esa barrera empieza a borrarse a medida que la tecnología generativa se instala en los dispositivos del hogar.

Amilton Farias

Amilton Farias es periodista, fundador y editor de Fronteira Livre. Con experiencia en distintos países de América Latina y una trayectoria vinculada al periodismo territorial, escribe sobre las fronteras, los territorios y los procesos políticos, sociales y culturales que moldean la realidad de los pueblos latinoamericanos.

Receba notícias no WhatsApp do Fronteira LivreReceba notícias no WhatsApp do Fronteira Livre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *