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Lula defiende la soberanía brasileña ante presiones externas

La propuesta de Lula plantea una mayor integración regional y reducir la dependencia financiera, tecnológica y comercial de otros países

El presidente Lula durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU. Foto: @lulaoficial

New York, EUA – La defensa de la soberanía nacional ocupa un lugar central en el proyecto del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para un eventual cuarto mandato. El programa de gobierno presentado por el Partido de los Trabajadores (PT) para las elecciones de 2026 propone ampliar la autonomía de Brasil en las decisiones políticas y económicas, fortalecer las relaciones con los países del Sur Global y reducir la dependencia de estructuras financieras y tecnológicas externas.

La política exterior aparece entre los principales ejes del documento, elaborado en un contexto internacional marcado, según el PT, por el avance del unilateralismo, el proteccionismo y las disputas geopolíticas. La propuesta sostiene que Brasil debe preservar su capacidad para definir sus propias relaciones y estrategias sin aceptar condicionamientos externos que comprometan sus intereses nacionales.

Entre las medidas previstas están la ampliación de la Cooperación Sur-Sur, el fortalecimiento de los instrumentos financieros vinculados a los BRICS y la defensa de cambios en el sistema financiero internacional. El programa también propone ampliar el papel del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, del Nuevo Banco de Desarrollo y de otros mecanismos de financiamiento asociados al bloque.

En América del Sur, el PT propone proyectos conjuntos de infraestructura, defensa, seguridad pública, energía y salud, además de conexiones con el océano Pacífico y el Caribe. El programa también plantea la creación de un mercado común de energía sudamericano y el mantenimiento de la región como zona de paz.

En el ámbito de las Naciones Unidas, la propuesta incluye una reforma del Consejo de Seguridad para ampliar la representación de los países en desarrollo.

La soberanía también aparece vinculada a la tecnología. El documento plantea que Brasil tenga participación en la formulación de normas internacionales para las tecnologías digitales y la inteligencia artificial, con protección de datos, intercambio científico, transferencia de tecnologías estratégicas y mecanismos democráticos de regulación de las plataformas y los sistemas de IA.

Tierras raras entran en la disputa

Las tierras raras ocupan otro lugar importante en este debate. Brasil posee alrededor del 23% de las reservas mundiales de estos minerales, aproximadamente 21 millones de toneladas, según datos citados por el Gobierno brasileño. China aparece en primer lugar, con el 49% de las reservas.

Estos minerales son utilizados en equipos electrónicos, vehículos eléctricos, sistemas de generación de energía, equipamiento médico y otras tecnologías. El Gobierno brasileño también viene defendiendo el desarrollo de capacidades nacionales para transformar estas reservas en productos de mayor valor agregado, en lugar de limitar la participación del país a la exportación de materias primas.

El material analizado relaciona esta disputa mineral con la búsqueda de Estados Unidos de nuevas fuentes de suministro y con las tensiones tecnológicas entre Washington y Beijing. También vincula el tema con la campaña de Flávio Bolsonaro para 2026 y con su acercamiento político al presidente estadounidense Donald Trump.

Según el material, este acercamiento incluye la defensa de una mayor cooperación con Estados Unidos para la explotación de recursos estratégicos brasileños.

El proyecto atribuido a Flávio Bolsonaro es presentado como una orientación hacia un mayor alineamiento económico, comercial y tecnológico con Washington. El texto sostiene que esta estrategia podría reducir el margen de decisión de Brasil sobre sus recursos naturales y sectores considerados estratégicos. Estas son, sin embargo, valoraciones presentes en la fuente y no una conclusión independiente de esta información.

Lula, por su parte, ha defendido que Brasil desarrolle investigación, tecnología y capacidad industrial propia para aprovechar sus minerales estratégicos. En julio, según el material, el presidente rechazó que el país se limite a suministrar tierras raras y defendió inversiones en investigación y desarrollo tecnológico.

La frase que sintetiza esta posición aparece en el discurso citado en el material: “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”. La declaración expresa la defensa de una política exterior basada en la autonomía del país frente a presiones o intereses extranjeros.

La soberanía también aparece en el discurso ante la ONU

La defensa de la soberanía estuvo presente también en la intervención de Lula ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, presentada en el material como la décima participación del presidente en ese foro y la última de su actual mandato.

El presidente criticó las interferencias externas en los procesos electorales latinoamericanos y defendió que Brasil pueda resolver sus asuntos internos sin interferencia de otras potencias.

El discurso también abordó la presencia de fuerzas militares extranjeras en la región. Lula se manifestó en contra del despliegue de estas fuerzas en aguas latinoamericanas y defendió la cooperación entre los países para combatir el tráfico de armas y las fuentes de financiamiento de organizaciones criminales. También mencionó el impacto de la desinformación sobre los procesos electorales.

La reforma de las Naciones Unidas volvió a aparecer en este contexto. Lula defendió cambios en el Consejo de Seguridad para ampliar la representación del Sur Global, especialmente de los países africanos. El planteamiento coincide con posiciones que el presidente ya había presentado en discursos anteriores ante la ONU, en los que cuestionó la composición actual del Consejo y defendió una estructura más representativa.

En la agenda internacional, Lula también abordó la crisis climática. Defendió la continuidad de la explotación petrolera, incluso frente a la costa amazónica, al mismo tiempo que reafirmó los compromisos de reducción de emisiones y combate a la deforestación.

El presidente también condenó la ofensiva contra la población palestina en Gaza, defendió la creación de un Estado palestino y pidió el fin de las agresiones en Cisjordania y del bloqueo contra Cuba. Sobre la guerra entre Rusia y Ucrania, defendió la negociación como vía para poner fin a las hostilidades.

El debate sobre la soberanía atraviesa así diferentes áreas del proyecto presentado por el PT: política exterior, recursos minerales, tecnología, relaciones comerciales, integración regional y participación de Brasil en las instituciones multilaterales.

Para la campaña de 2026, esta agenda coloca en el centro de la disputa electoral diferentes propuestas sobre la relación de Brasil con las grandes potencias y sobre el control nacional de sus recursos estratégicos.

Steve Rodríguez

Steve Rodríguez es reportero de Fronteira Livre, investigador y doctorando en la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (UNILA). Posee una formación interdisciplinaria en narrativa audiovisual, estudios culturales latinoamericanos y prácticas pedagógicas anticoloniales. Su trayectoria articula la creación artística en ámbitos como el teatro, el cine y la cultura visual con la reflexión crítica y la investigación académica, desde una perspectiva inspirada en los estudios visuales desarrollados por Nicholas Mirzoeff.

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